Nuevas observaciones desde el Roque de los Muchachos confirman que el asteroide 1998 KY26 es mucho más pequeño y rápido de lo que se pensaba, lo que obligará a reajustar la visita de la sonda japonesa en 2031.
SANTA CRUZ DE LA PALMA – Una investigación internacional, con participación clave del Gran Telescopio Canarias (Grantecan), ha revelado que el asteroide 1998 KY26, objetivo de la misión espacial japonesa Hayabusa2, es «completamente diferente de lo que se había descrito», según Toni Santana-Ros, astrónomo que ha liderado el estudio.
Las observaciones, publicadas en Nature Communications, confirman que el asteroide mide solo 11 metros de ancho y que un día en su superficie dura apenas cinco minutos, datos que lo hacen casi tres veces más pequeño y el doble de rápido de lo estimado. Este hallazgo es crucial para la sonda Hayabusa2, que en 2031 se convertirá en la primera misión en visitar un objeto tan diminuto.
Antonio Cabrera Lavers, jefe de operaciones de Grantecan, ha destacado la proeza técnica: «Hemos podido caracterizar un objeto tan pequeño utilizando el GTC, ya que nos permite obtener curvas de luz altamente precisas de objetos tan débiles». El propio Cabrera Lavers ha señalado lo sorprendente del descubrimiento: «El tamaño del asteroEDE es comparable al de la nave espacial que va a visitarlo».
Según los astrónomos, este descubrimiento no solo hará la misión más difícil, sino que también abre la puerta a poder caracterizar en el futuro pequeños asteroides peligrosos que pudieran impactar contra la Tierra, similares al que cayó en Rusia en 2013.

