El Hospital de La Palma ha celebrado la segunda edición de sus jornadas educativas sobre rehabilitación cardíaca, incorporando este año el mindfulness como herramienta para reducir el estrés. La iniciativa busca dotar a pacientes y familiares de pautas sobre nutrición y control de factores de riesgo para mejorar la recuperación tras un evento coronario.
Redacción – El Faro de La Palma | 22 de enero de 2026
La actividad formativa, desarrollada en el Salón de Actos del centro hospitalario adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, fue impartida por la cardióloga Cira Lara Kim y la médica rehabilitadora I-Ting Su Yang. En esta edición, se ha puesto especial énfasis en la gestión emocional del paciente, integrando por primera vez ponencias sobre el impacto del estrés y herramientas para potenciar el autocontrol.
Una unidad multidisciplinar al servicio del paciente
El Hospital General de La Palma puso en marcha en 2024 su Unidad de Rehabilitación Cardíaca, un equipo multidisciplinar liderado por los servicios de Cardiología y Rehabilitación. Desde su creación, la unidad ha atendido a 37 pacientes con cardiopatía isquémica de bajo y moderado riesgo, con el objetivo de favorecer su recuperación funcional, prevenir nuevos infartos o arritmias y mejorar su calidad de vida.
El equipo está integrado por rehabilitadores, cardiólogos, neumólogos, profesionales de Enfermería, fisioterapeutas, técnicos auxiliares y, recientemente, un psicólogo. Este último perfil es clave para abordar el impacto emocional de la enfermedad, facilitando técnicas de relajación y modificación de conductas que contribuyen directamente a la mejora del estado de salud general. La coordinación se extiende también a los servicios de Neumología y Medicina Intensiva, desde donde se realiza la captación de pacientes.
Fases del programa y beneficios demostrados
Los Programas de Rehabilitación Cardíaca (PRC) se dividen en varias etapas. En el Hospital de La Palma, los pacientes participan con éxito en la Fase II de entrenamiento físico, consistente en ejercicios supervisados bajo estrictos parámetros de seguridad tras una valoración médica previa.
Los beneficios de estos programas están ampliamente contrastados:
- A corto plazo: Logran estabilidad clínica, limitan los efectos psicológicos de la enfermedad y mejoran la capacidad funcional.
- A largo plazo: Reducen el riesgo de nuevos eventos coronarios, disminuyen los reingresos hospitalarios y la recurrencia de infartos, además de impulsar una reinserción laboral más temprana.
La importancia del factor psicosocial
La unidad actúa decididamente sobre factores como la ansiedad y la depresión, ya que está demostrado que los estados emocionales negativos y el escaso apoyo social predicen una mayor incidencia de problemas cardiovasculares. Mediante estas charlas y el seguimiento personalizado, se dota al paciente de las condiciones físicas y sociales óptimas para que pueda retomar una vida activa y productiva por sus propios medios.



