El sindicato alerta de que una planta casi al completo está ocupada por pacientes que ya no tienen dónde ir, un problema que no es exclusivo de la isla, sino el reflejo de una crisis sociosanitaria a nivel nacional.
(SANTA CRUZ DE LA PALMA).– El Hospital General de La Palma vive una situación de estrés constante que va más allá de las urgencias del día a día. Según ha denunciado el sindicato Intersindical Canaria, el centro sufre una «sobrecarga planificada» debido al elevado número de pacientes que, pese a tener el alta médica, permanecen ingresados por falta de recursos sociosanitarios en la isla.
Según el sindicato, la situación es crítica: una de las plantas de hospitalización, con capacidad para 28 personas, está actualmente ocupada por 23 pacientes en esta situación. Son personas, en su mayoría mayores y sin apoyo familiar, que ya no requieren tratamiento hospitalario pero que necesitan cuidados que no pueden recibir en sus domicilios y para los que no existen plazas disponibles en residencias o centros de día.
Este «limbo» administrativo tiene consecuencias directas y graves. La ocupación de estas camas bloquea el flujo de nuevos ingresos desde el servicio de Urgencias, provocando retrasos en la atención, un aumento de la presión sobre el personal sanitario y una disminución en la calidad del servicio para los enfermos que sí requieren una cama de forma urgente.
Un Problema Nacional con Raíces Profundas
Lo que ocurre en el Hospital de La Palma no es un caso aislado, sino el síntoma local de una crisis estructural que afecta a todo el Sistema Nacional de Salud. La figura del «paciente social» es una realidad en hospitales de toda España, donde se estima que un porcentaje significativo de las camas de agudos están ocupadas por personas que necesitarían un recurso sociosanitario.
Las causas de este colapso silencioso son claras y están fundamentadas en las estadísticas oficiales:
- Déficit de Plazas Residenciales: Canarias sufre un déficit estructural de plazas en residencias. Según informes de la Asociación de Directoras y Gerentes en Servicios Sociales, el archipiélago necesita cerca de 9.400 plazas adicionales para cumplir con las ratios recomendadas. En La Palma, la situación es especialmente delicada, con largas listas de espera.
- La Barrera del Precio: Acceder a una plaza privada no es una opción para la mayoría. El coste medio de una residencia en Canarias ronda los 2.000 euros mensuales, una cifra inasumible para una gran parte de los pensionistas de la isla.
- El Laberinto de la Dependencia: Las listas de espera para recibir las ayudas de la Ley de Dependencia, que podrían ayudar a costear estos servicios, son dramáticas. En Canarias, el tiempo medio para recibir una prestación supera con creces el límite legal de 180 días, dejando a miles de familias en un callejón sin salida.
El problema, por tanto, va más allá de la gestión hospitalaria. Es el reflejo de un sistema sociosanitario desbordado que no ha crecido al mismo ritmo que el envejecimiento de la población.
Desde «El Faro de La Palma» trasladamos la pregunta a la Consejería de Sanidad y a la de Derechos Sociales: ¿Qué plan de choque real y con qué presupuesto se va a implementar para crear las plazas residenciales que necesita La Palma y acabar con este «limbo» que colapsa nuestro hospital?



