Las piezas, rescatadas en 1982 para evitar su expolio, presentan un estado de conservación «intacto» al haber permanecido protegidas de la erosión
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 7 de febrero de 2026.
Los Llanos de Aridane.- El Museo Arqueológico Benahoarita (MAB) ha enriquecido sus fondos con la incorporación de dos valiosos grabados rupestres de época prehispánica procedentes del Llano de Las Lajitas, en la cumbre de Garafía. Los vestigios han sido entregados por Domingo Miguel Rodríguez González y María del Pilar Perdomo Cáceres, quienes han custodiado estas piezas durante más de cuatro décadas para garantizar su seguridad frente al riesgo de expolio.
Un rescate histórico en la cumbre
Los petroglifos fueron recogidos en 1982 durante una expedición al Roque de Los Muchachos liderada por el entonces Comisario Insular de Arqueología, Ramón Rodríguez Martín. Ante la falta de espacio museístico en la época y el peligro de desaparición de las piezas por su reducido tamaño, permanecieron protegidas en un domicilio particular hasta su reciente entrega al Cabildo de La Palma.
La consejera de Cultura y Patrimonio Histórico, Miriam Perestelo, agradeció profundamente este gesto de responsabilidad, recordando que «estos vestigios son bienes públicos» y animó a cualquier ciudadano que posea materiales similares a entregarlos a la institución para su correcto estudio y puesta en valor.
Joyas del arte benahoarita
El director del MAB, Jorge Pais, ha destacado la excepcional nitidez de los motivos, ejecutados con la técnica del picado sobre basalto:
- Espiral de gran desarrollo: Una plaqueta triangular de 40×28 cm en excelente estado al haber permanecido décadas boca abajo.
- Motivos meandriformes: Un panel de 41×27 cm que conserva la frescura del picado original al no haber sufrido la erosión atmosférica.
- Archivo gráfico inédito: Junto a las piezas, se han entregado más de cien diapositivas de los años 70 y 80, una «joya» documental que muestra el estado original de estaciones como La Zarza o Belmaco tras su descubrimiento.
El yacimiento de origen, el Llano de Las Lajitas, es uno de los conjuntos más significativos de la antigua Benahoare, con más de un centenar de grabados documentados que ahora recuperan parte de su integridad gracias a esta donación.



