La diputada Raquel Díaz defenderá una PNL para que el Hospital Universitario ofrezca el servicio, evitando el desplazamiento a Tenerife de unas 130 mujeres palmeras al año.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 11 de noviembre de 2025
SANTA CRUZ DE LA PALMA. La diputada del Partido Popular (PP) por La Palma, Raquel Díaz, defenderá mañana en el Pleno del Parlamento de Canarias una Proposición No de Ley (PNL) con un doble objetivo: garantizar el acceso a los tratamientos de fertilidad en la isla y modernizar las condiciones de acceso a los mismos.
La iniciativa busca, en primer lugar, poner fin a la «carrera de obstáculos» que supone la doble insularidad para las mujeres palmeras que desean ser madres. Actualmente, el Hospital Universitario de La Palma no ofrece estos servicios, obligando a las pacientes a desplazarse a su hospital de referencia en Tenerife.
Según los datos aportados por Díaz, «cada año unas 130 mujeres palmeras deben viajar en varias ocasiones a Tenerife para recibir un tratamiento de fertilidad». La diputada subraya que esto «no solo supone un esfuerzo personal, económico y emocional añadido, sino que en muchos casos condiciona el éxito del proceso o provoca su abandono».
En este sentido, la PNL insta a la Consejería de Sanidad a descentralizar el servicio. «La alternativa pasa por acercar los servicios de fertilización a la Isla desplazando a los equipos sanitarios a La Palma, tal y como ya se hace con otras especialidades», afirmó Díaz.
«Ser madre y crear una familia debe ser una elección libre, no una carrera de obstáculos marcada por el código postal», sentenció la diputada popular, calificando la descentralización de servicios como una «deuda pendiente con las islas no capitalinas».
Ampliar la edad y los intentos
El segundo pilar de la propuesta es la adaptación del sistema público a la realidad social actual. La PNL de Raquel Díaz plantea ampliar la edad máxima para acceder a estos tratamientos de los 40 hasta los 45 años.
Además, se solicita el aumento del número de intentos máximos, pasando de cuatro a cinco, tanto en inseminación artificial como en fecundación in vitro (FIV).
«Cada año nacen menos niños mientras aumenta el número de mujeres que deciden o se ven obligadas a retrasar la maternidad por motivos personales o profesionales, por lo que nuestro sistema sanitario debe adaptarse a esa realidad», concluyó Díaz, defendiendo la medida como una forma de «proteger la maternidad y fomentar la natalidad».



