La consejera Susana Machín lamenta la desidia del actual gobierno insular, que sigue sin dar solución a problemas como el exceso de calor en las aulas, las deficiencias en el transporte público o la falta de un simple dispensador de agua.
Redacción | El Faro de La Palma 6 de octubre de 2025
SANTA CRUZ DE LA PALMA – El Grupo Socialista en el Cabildo de La Palma ha denunciado el «abandono» y la «desidia absoluta» que, a su juicio, sufre la Escuela de Enfermería de la isla por parte del actual equipo de gobierno. La consejera socialista Susana Machín, tras una reunión con representantes del alumnado, ha criticado que en casi dos años y medio de mandato, la única acción visible ha sido «pintar un mural en la fachada», mientras las necesidades reales del centro siguen sin ser atendidas.
Según Machín, los estudiantes le han trasladado una batería de problemas que perjudican su día a día. Entre ellos destaca la necesidad urgente de climatizar las aulas para combatir las altas temperaturas que se registran en ellas. Asimismo, persisten los problemas con el transporte público, que impiden a los alumnos alojados en la Residencia de Mirca llegar a tiempo al inicio de las clases, obligándoles además a desplazarse primero al centro de la capital para tomar la guagua hacia el centro universitario.
Esta situación, apostilla la consejera, «incentiva a que cada vez más alumnos y alumnas opten por hacer uso de un vehículo propio para acudir a las clases, lo que reduce los aparcamientos en la zona y supone un perjuicio ambiental”.
Desde el PSOE se ha querido contraponer la situación actual con la gestión del anterior mandato, cuando se impulsó la creación de las nuevas instalaciones con una inversión de casi un millón de euros de fondos propios. Machín recordó que el gobierno anterior dejó redactado un proyecto para la ampliación de la escuela, que incluía una biblioteca, una sala de estudio y una cafetería, un plan del que «no se sabe nada».
La lista de carencias comunicadas por el alumnado incluye la falta de un dispensador de agua potable y la escasez de máquinas expendedoras, que además ofrecen productos a precios elevados y sin opciones saludables o para personas celíacas.
“Existe una desidia absoluta por el cuidado de este centro universitario en este mandato, donde la promoción de los estudios universitarios solo ha sido objeto de demagogia, llegando incluso a hablar de dos campus, cuando ni siquiera cuidan lo que tenemos”, concluyó Machín.



