Los resultados del Barómetro Sanitario 2025 revelan que las islas registran la peor nota del país en comunicación entre niveles asistenciales (39,6%) y una de las valoraciones más bajas en atención hospitalaria, a pesar de la fuerte preferencia ciudadana por el sistema público.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 21 DE MARZO DE 2026.
La calidad del servicio sanitario que reciben los ciudadanos canarios presenta importantes deficiencias en comparación con el resto del territorio nacional. Según los datos oficiales del Barómetro Sanitario 2025 publicados por el Ministerio de Sanidad y el CIS, Canarias se sitúa como la comunidad autónoma con la peor valoración en la coordinación entre los servicios de Atención Primaria y los hospitales, con apenas un 39,6% de opiniones favorables, frente al 65,8% que registra el País Vasco.
Dificultades en la atención hospitalaria El informe evidencia que el lugar de residencia condiciona directamente la experiencia del paciente. Mientras en comunidades como Cantabria o Asturias los ciudadanos otorgan notas superiores al 7,5 a sus hospitales, en Canarias la valoración desciende hasta los 6,62 puntos, la cifra más baja de todo el país junto a las ciudades autónomas. Esta brecha pone de manifiesto un conflicto en la gestión de los recursos que afecta directamente al bienestar del paciente palmero y canario en los momentos de mayor complejidad médica.
Urgencias: la Atención Primaria como muro de contención Un dato positivo dentro de la organización regional es el uso de las urgencias. A diferencia de Madrid, donde los pacientes colapsan los hospitales para casos urgentes, en Canarias es la Atención Primaria la que absorbe más del 55% de estas consultas. Esta gestión local ayuda a aliviar la presión sobre los centros hospitalarios, aunque no logra compensar la insatisfacción general con otros niveles del sistema.
Preferencia por lo público y salud mental A pesar de las críticas a la gestión y la coordinación, el sentimiento de pertenencia al sistema público sigue siendo mayoritario. El 73,9% de los ciudadanos sigue eligiendo la sanidad pública para hospitalizaciones por encima de la privada, una confianza que ha crecido 11 puntos en la última década.
Por otro lado, el barómetro pone el foco en la salud mental: casi el 20% de la población ha necesitado atención por malestar emocional en el último año. De ellos, la mitad fue atendida por el sistema público, que recibe un aprobado por parte de sus usuarios, aunque los tiempos de espera y la falta de especialistas siguen siendo los retos principales para el futuro inmediato del sistema en las islas.



