Los representantes del Grupo Socialista en las Cortes Generales han avanzado con el Ministerio de Sanidad en un plan para descentralizar la vacunación internacional en Canarias. La propuesta busca que los residentes de La Palma y el resto de islas no capitalinas puedan acceder a este servicio en sus propios hospitales públicos, eliminando la necesidad de viajar a Tenerife o Gran Canaria para recibir estas prestaciones de salud exterior.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 4 DE MARZO DE 2026
LA PALMA — La atención sanitaria en materia de viajes internacionales podría dar un giro histórico para los palmeros. Tras una reunión entre representantes socialistas canarios y el director general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, Pedro Gullón, el Estado ha propuesto formalmente una encomienda de gestión al Ejecutivo regional para que la vacunación internacional deje de ser un servicio exclusivo de las islas capitalinas.
El conflicto: Una demanda histórica sin respuesta
Actualmente, los Centros de Vacunación Internacional (CVI) gestionados por el Estado solo operan de forma presencial en Gran Canaria y Tenerife. Esto obliga a los habitantes de La Palma, El Hierro, La Gomera, Fuerteventura y Lanzarote a costear traslados y perder jornadas laborales solo para administrar una vacuna necesaria para viajar al extranjero.
El Ministerio ha dado un paso firme enviando una carta a la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias para solicitar esta colaboración. El principal escollo reside en los precedentes:
- Intentos fallidos: En 2014 y 2017 ya se solicitó esta descentralización, pero el Gobierno de Canarias de aquel entonces no ofreció respuesta.
- La solución actual: Se propone que el servicio se realice en los hospitales públicos de cada isla, aprovechando la red sanitaria autonómica para garantizar la equidad.
Plan de contingencia
En caso de que el Gobierno de Canarias decida no colaborar en la administración directa, el Ministerio propone como alternativa que personal de enfermería de Sanidad Exterior se desplace periódicamente a la isla para atender la demanda local. Ahora, la pelota está en el tejado del Ejecutivo autonómico, que deberá decidir si facilita este trámite esencial para la protección de la salud pública de los residentes en las islas no capitalinas.



