El Gobierno mantenía activo el aviso por mal estado del mar. En Los Gigantes, un grupo de turistas accedió a una zona prohibida con consecuencias fatales, mientras que en Lanzarote dos pescadores cayeron al agua en Los Charcones.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 08 de diciembre de 2025.
CANARIAS.- El puente de diciembre se ha teñido de luto en el Archipiélago. Pese a que la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias mantenía activa la prealerta por fenómenos costeros y mal estado de la mar, la imprudencia y la fuerza del Atlántico han provocado una tragedia múltiple que reabre el debate sobre la concienciación de residentes y, especialmente, de los turistas frente al peligro del océano.
Tragedia en Los Gigantes: Zona prohibida
El suceso más grave ocurrió en la tarde del domingo en la piscina natural del acantilado de Los Gigantes (Tenerife). Un fuerte golpe de mar arrastró a varias personas que, según las últimas informaciones, eran turistas que habrían accedido a una zona cerrada al baño y señalizada como peligrosa.
El balance es desolador: cuatro personas fallecidas y una que permanece desaparecida. Los servicios de emergencia (GES, Salvamento Marítimo, Bomberos y Guardia Civil) desplegaron un amplio dispositivo que logró recuperar a una mujer en parada cardiorrespiratoria —finalmente evacuada al hospital— y atender a varios heridos, pero no pudieron evitar la pérdida de vidas humanas ante la virulencia del oleaje.
Pescadores en Lanzarote
Apenas 24 horas después, el drama se trasladaba a Lanzarote. En la zona de Los Charcones (Yaiza), dos pescadores caían al mar este lunes. Uno de ellos, un joven de 27 años, fue rescatado por el helicóptero del GES en estado crítico tras sufrir una parada cardiorrespiratoria que los sanitarios lograron revertir in extremis. El otro afectado pudo salir por sus propios medios con heridas moderadas.
Un patrón que se repite
Estos hechos no son aislados. El mar en Canarias tiene su peligro y no distingue entre expertos y visitantes. Cabe recordar que el pasado 9 de noviembre, en el Puerto de la Cruz, otra turista falleció y varios resultaron heridos tras ser sorprendidos por una ola mientras paseaban por zonas expuestas.
Las autoridades insisten: las alertas no son sugerencias. El desconocimiento del medio por parte de los turistas, sumado a veces al exceso de confianza de los residentes, crea un cóctel mortal. En días de prealerta, acercarse a rompientes, zonas de pesca peligrosas o piscinas naturales cerradas es un riesgo que, como se ha visto este fin de semana, puede costar la vida.



