Expertos y estudiantes de la ULPGC analizan en aguas de La Palma los efectos de la acidificación oceánica y el CO2 en la Macaronesia
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 6 de febrero de 2026.
Fuencaliente.- El municipio de Fuencaliente ha acogido esta semana el Taller sobre CO₂ y Acidificación Oceánica, una iniciativa de la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, liderada por Mariano H. Zapata. El encuentro, enmarcado en el proyecto PLANCLIMAC2, convierte una vez más al Observatorio Marino de Cambio Climático (OMACC) en un espacio experimental único para la comunidad científica internacional.
La Palma: referente de investigación aplicada
El consejero Mariano H. Zapata ha destacado que esta colaboración con la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y el Ayuntamiento de Fuencaliente permite formar a expertos clave para proteger los ecosistemas marinos de Canarias y la Macaronesia. Por su parte, el alcalde de Fuencaliente, Gregorio Alonso, ha puesto en valor las condiciones oceanográficas únicas del municipio, señalando que las aguas locales se han convertido en un referente para la biología marina, especialmente tras la reciente erupción volcánica.
«Fuencaliente tiene las mejores condiciones para mirar al fondo del mar con la misma ambición con la que miramos al cielo», ha subrayado el alcalde Alonso.
Formación y ciencia sobre el terreno
El taller, celebrado del 2 al 6 de febrero, ha contado con la participación de personal investigador y una veintena de estudiantes de máster en Oceanografía. El programa ha combinado teoría con muestreos in situ para analizar procesos críticos como:
- Calentamiento global: Evaluación de los cambios en la temperatura del agua.
- Acidificación y desoxigenación: Impacto de los niveles de CO₂ en la química del océano y su biodiversidad.
- Cooperación territorial: Puesta en valor de proyectos de la región MAC como IMPLACOST e IDAFE.
Esta apuesta por la investigación aplicada garantiza que Canarias disponga de profesionales capacitados para enfrentar los retos del cambio climático, fundamentando las políticas energéticas y ambientales en evidencia científica rigurosa.



