El Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, centro de referencia para toda Canarias en materia de trasplantes hepáticos, ha renovado su certificación de calidad AENOR. Con una tasa de supervivencia del 90% al primer año, el complejo se consolida como uno de los punteros en España en seguridad y protocolos quirúrgicos.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 13 de febrero de 2026.
LA PALMA – TENERIFE. Los pacientes de La Palma que requieren una intervención de alta complejidad cuentan con el respaldo de un sistema de excelencia renovado. El Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria ha revalidado su acreditación conforme a la norma UNE 179008, otorgada por AENOR. Este reconocimiento, que sitúa al centro como el segundo de toda España en obtenerlo —solo por detrás del Hospital Clínic de Barcelona—, certifica los máximos estándares de calidad y seguridad en las unidades de trasplante hepático.
Desde la puesta en marcha de este programa en el año 1996, el equipo multidisciplinar del complejo ha realizado más de 900 intervenciones. El sistema de gestión de calidad certificado abarca todo el proceso del paciente: desde que es propuesto como candidato hasta su seguimiento ambulatorio a largo plazo tras la cirugía. Este proceso es liderado por un comité de expertos compuesto por más de 60 profesionales, piezas clave en el reconocido «Modelo Español» de trasplantes.
Avances técnicos y esperanza de vida La importancia de esta acreditación radica en el impacto directo sobre la salud del ciudadano. Las patologías tratadas, como la cirrosis, hepatocarcinomas o hepatitis, ven mejorada drásticamente su prognosis gracias a la intervención. La tasa de supervivencia se sitúa actualmente en un 90% al primer año y un 78% a los cinco años, cifras que contrastan con la baja esperanza de vida (menor a tres años) de pacientes que no reciben el trasplante.
Esta mejora en los resultados se debe a la reducción de los tiempos quirúrgicos, la menor necesidad de transfusiones de sangre y el uso de nuevos inmunosupresores con menos efectos secundarios. Además, el hospital ha integrado avances como los antivirales de acción directa para la hepatitis C, dispositivos de perfusión extracorpórea y la donación en asistolia, lo que ha permitido optimizar el mantenimiento de los donantes y reducir las tasas de rechazo.



