El Comisionado valora el acuerdo del Consejo de Ministros que establece la sede administrativa en la Isla Bonita y una subsede científica en Tenerife. Destaca que la infraestructura ayudará a fijar población y diversificar la economía.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 2 de Diciembre de 2025.
MADRID / LA PALMA.-La llegada del Centro Nacional de Vulcanología a La Palma tiene una lectura que va más allá de lo académico. Para el Comisionado para la Reconstrucción, Héctor Izquierdo, la decisión ratificada hoy por el Consejo de Ministros supone un espaldarazo definitivo al modelo de isla que se busca tras el volcán. «Es una apuesta real por la recuperación, la resiliencia y el futuro sostenible», ha valorado Izquierdo.
El acuerdo confirma el modelo de bicefalia colaborativa: una sede administrativa principal en La Palma y una subsede científica en Tenerife, consolidando al archipiélago como referente en la materia.
Motor de empleo y freno a la despoblación Izquierdo ha puesto el acento en el impacto socioeconómico de la infraestructura. «Esto impulsa la generación de empleo altamente cualificado en la isla», señaló, argumentando que traer ciencia de primer nivel es una estrategia efectiva para «reforzar el tejido productivo y ayudar a fijar población en el territorio», combatiendo el reto demográfico.
La experiencia del Tajogaite como activo La designación reconoce el «máster acelerado» que vivió la isla en 2021. Según el Comisionado, el conocimiento acumulado durante y después de la erupción convierte a La Palma en el «escenario idóneo» para el estudio y la anticipación de riesgos.
El futuro centro, que funcionará mediante un consorcio financiado al 50% por el Estado y Canarias, nace con la misión de unificar esfuerzos. «La erupción mostró la importancia de tener un mando coordinado. Ahora apostamos por un desarrollo basado en la prevención y la innovación», concluyó.



