Los propietarios de la ‘zona roja’ denuncian que se explota turísticamente el volcán mientras ellos siguen sin saber qué pasará con sus tierras cuatro años después. Convocan una protesta para el domingo 14 en Tacande.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 09 de diciembre de 2025.
EL PASO.- La paciencia se ha agotado en la ‘zona cero’ del volcán Tajogaite. Los vecinos de El Paraíso (el primer núcleo urbano sepultado por la lava) y Corazoncillo han decidido pasar a la acción. El colectivo se ha movilizado para expresar su profunda «indignación» por lo que califican de «total incertidumbre» respecto al futuro de sus propiedades, situadas en el entorno del cono volcánico.
Casi cuatro años después de que el volcán se apagara, estos afectados denuncian que las administraciones públicas siguen sin informarles sobre dos cuestiones vitales: cuál será la delimitación exacta del futuro Espacio Natural Protegido y, lo más importante, qué compensaciones recibirán por la pérdida de uso de sus terrenos.
Turismo sí, respuestas no
El malestar se agrava al constatar una paradoja dolorosa para los propietarios: mientras la zona se explota económicamente con visitas turísticas guiadas y se proyecta el futuro Centro Vulcanológico Nacional, los dueños legítimos del suelo siguen en un limbo legal, sujetos a una protección cautelar (zona roja) sin derechos claros.
«No comprendemos este trato discriminatorio. Se nos deja sin derechos, pero sí se organizan visitas y planes sin consensuarlo con nosotros», lamentan los vecinos, que critican el «agravio» comparativo con otros afectados que ya están reconstruyendo.
Protesta el 14 de diciembre
Ante esta situación, y tras una reciente reunión vecinal, han convocado un acto de protesta para el próximo domingo, 14 de diciembre. El encuentro tendrá lugar al final de la carretera de Tacande (El Paso), coincidiendo con el cuarto aniversario del fin de la erupción. Piden a la ciudadanía que se sume para visibilizar su reclamo: «Información, pasos firmes y una hoja de ruta clara».
«Pudimos haber muerto»
El comunicado de los afectados es durísimo con la gestión de la emergencia en 2021. Denuncian que «no fueron avisados ni evacuados» oficialmente antes de la erupción, lo que les expuso a un riesgo mortal y les impidió salvar enseres, fotos o mascotas. «Pudimos haber muerto, solo la suerte evitó un coste en vidas», aseguran, señalando que sufren daños psicológicos graves agravados ahora por la incertidumbre administrativa.
Los vecinos señalan directamente a los responsables políticos actuales, recordando que Mariano Hernández Zapata (hoy consejero de Transición Ecológica) y Miguel Ángel Morcuende (hoy director general de Espacios Naturales) ocupaban cargos de máxima responsabilidad durante la crisis (Presidente del Cabildo y Director del PEVOLCA, respectivamente).
«No pedimos privilegios, sino justicia y ser tratados con la dignidad que merecen quienes lo han perdido casi todo», sentencian.



