VIGILANCIA VOLCÁNICA · LA PALMA
El semáforo volcánico de La Palma sigue en amarillo, la única isla que no está en verde: qué significa para los vecinos
El último parte semanal de INVOLCAN mantiene a La Palma en alerta amarilla más de cuatro años después del Tajogaite, mientras Tenerife, El Hierro, Lanzarote y Gran Canaria están en verde. La sismicidad en la isla sigue siendo de baja magnitud, muy inferior a la de 2021.
Redacción El Faro de La Palma · sábado 20 de junio de 2026
Cuatro islas en verde y una en amarillo. Ese es el mapa volcánico de Canarias que dibuja el último parte semanal del Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN), y la que se queda en amarillo es La Palma. No es una novedad ni un motivo de alarma —la isla lleva así desde que terminó la erupción del Tajogaite—, pero conviene explicar qué significa exactamente ese color y qué dicen los datos de esta semana, que en lo sísmico son tranquilizadores.
Por qué La Palma sigue en amarillo
Más de cuatro años después del final de la erupción de 2021, los parámetros geofísicos y geoquímicos de La Palma todavía no han vuelto del todo a la normalidad. Por eso su semáforo volcánico permanece en amarillo, mientras Tenerife, El Hierro, Lanzarote y Gran Canaria están en verde. El amarillo no anuncia una erupción inminente: significa vigilancia. Implica que residentes y visitantes pueden hacer vida normal, pero atentos a las comunicaciones de las autoridades de protección civil. El verde, en cambio, es normalidad plena.
Los terremotos de la semana: baja magnitud y lejos de la isla
Entre el 12 y el 19 de junio, la Red Sísmica Canaria registró 512 terremotos de baja magnitud en todo el archipiélago. El mayor, de magnitud 2,5, se produjo el jueves 18 a unos 32 kilómetros al sur de Gran Canaria —no en La Palma—. La energía sísmica total liberada en la semana fue de apenas 0,011 gigajulios, una cifra muy pequeña. Los seísmos se concentraron sobre todo en Tenerife, Gran Canaria y La Palma; en esta última, la sismicidad sigue siendo de baja magnitud y muy inferior a la que se observó durante la erupción de 2021. A ello se suma la actividad tectónica habitual del archipiélago, con algún terremoto en fallas activas como la situada entre Tenerife y Gran Canaria.
El suelo no se mueve y los gases, dentro de lo previsto
En cuanto a la deformación del terreno —uno de los indicadores que más vigilan los científicos, porque delata la presión del magma—, durante la última semana no se han observado variaciones relevantes en ninguna isla. Sobre los gases, y dejando aparte las zonas ya conocidas de La Bombilla y Puerto Naos, continúan registrándose emisiones anómalas de dióxido de carbono (CO₂). Los valores difusos más altos se dan en Tenerife, donde desde 2016 se registra un proceso de presurización del sistema volcánico-hidrotermal que los expertos consideran normal a corto y medio plazo.
LAS CLAVES
- Semáforos: Tenerife, El Hierro, Lanzarote y Gran Canaria en VERDE (normalidad). La Palma en AMARILLO (vigilancia).
- Por qué La Palma en amarillo: más de cuatro años después del Tajogaite, los parámetros geofísicos y geoquímicos aún no se han normalizado del todo.
- Sismos de la semana (12-19 jun): 512 terremotos de baja magnitud; el mayor, de 2,5, al sur de Gran Canaria. En La Palma, sismicidad baja, muy inferior a 2021.
- Energía sísmica liberada: 0,011 gigajulios (muy baja).
- Deformación del terreno: sin variaciones relevantes en ninguna isla.
- Gases: CO₂ anómalo (salvo La Bombilla y Puerto Naos); valores más altos en Tenerife, por un proceso normal desde 2016.
QUÉ SIGNIFICA EL AMARILLO PARA EL VECINO
Vida normal, pero con un ojo puesto en la información oficial. El amarillo no es aviso de erupción: es un nivel de vigilancia. Lo recomendable es seguir los canales de Protección Civil y, ante cualquier emergencia, llamar al 1-1-2. Conviene desconfiar de bulos y atenerse a las fuentes oficiales (INVOLCAN, IGN, Pevolca).
Fuente: Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN), parte volcanológico semanal GUAYOTA – Canarias del 19 de junio de 2026, elaborado en el marco del proyecto CANvolcano, financiado por la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias.



