El Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) confirma en su último informe que La Palma continúa siendo la única isla con semáforo volcánico en amarillo, debido a que los parámetros geofísicos aún no han retornado a la normalidad tras la erupción de 2021. Mientras tanto, el resto del archipiélago mantiene la estabilidad con un registro de 309 pequeños seísmos en los últimos siete días.
Redacción El Faro de La Palma | 24 de abril de 2026
El Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) ha emitido su informe semanal «Guayota», confirmando que la isla de La Palma sigue siendo la única del archipiélago con semáforo volcánico en amarillo. Pese a que han transcurrido más de tres años desde el fin de la erupción de 2021, los parámetros geofísicos y geoquímicos de la isla aún no han retornado a la normalidad, por lo que se recomienda a la población seguir atenta a las autoridades.
El reporte, que analiza la actividad sismo-volcánica entre el 17 y el 24 de abril de 2026, destaca una situación de estabilidad general en el resto del archipiélago. Las islas de Tenerife, El Hierro, Lanzarote y Gran Canaria se encuentran en semáforo verde, lo que permite el desarrollo de la actividad cotidiana con absoluta normalidad.
Análisis de la sismicidad en el archipiélago
Durante la última semana, la Red Sísmica Canaria ha localizado un total de 309 terremotos de baja magnitud en las islas. Los puntos clave de este registro son:
- Magnitud máxima: El seísmo más potente alcanzó un valor de 2,9 y se localizó al oeste de Lanzarote el pasado jueves 23 de abril.
- Energía liberada: La energía sísmica total en el archipiélago durante estos siete días ascendió a 0,37 gigajulios.
- Distribución: La actividad se concentró principalmente en Tenerife, Gran Canaria y La Palma.
- Actividad tectónica: Se registraron terremotos asociados a fallas activas, como la situada entre Tenerife y Gran Canaria, algo habitual en la geología canaria.
Deformación y emisión de gases
Respecto a la estabilidad del terreno, los científicos informan que no se han observado variaciones relevantes en la deformación de ninguna isla durante la última semana.
En cuanto a la geoquímica, se continúan registrando emisiones anómalas de dióxido de carbono (CO₂) en diversas zonas. Tenerife presenta los valores más altos de emisión difusa, vinculados a un proceso de presurización del sistema volcánico-hidrotermal que se monitoriza desde 2016 y que entra dentro de la normalidad para sistemas volcánicos activos.
En el caso de La Palma, el informe excluye de estos parámetros generales las zonas de La Bombilla y Puerto Naos debido a sus condiciones específicas. En el resto de la isla, la sismicidad permanece en niveles muy inferiores a los observados durante la erupción de 2021.



