Un equipo multidisciplinar liderado por el CSIC ha hallado la primera evidencia de circulación activa de fluidos hidrotermales en el volcán submarino Enmedio, ubicado entre Tenerife y Gran Canaria. Tras una década de investigación, los datos confirman que este gigante submarino, cuya cima se encuentra a 1.600 metros de profundidad, libera agua rica en minerales y medio grado más caliente que el océano circundante, un hallazgo clave para entender el vulcanismo canario y su impacto en la biodiversidad del océano profundo.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 4 DE MARZO DE 2026
CANARIAS — Un equipo científico del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, ha obtenido la primera evidencia multidisciplinar de actividad hidrotermal en el volcán submarino Enmedio. Situado a más de 1.600 metros de profundidad entre Tenerife y Gran Canaria, los resultados de este estudio —publicados en Bulletin of Volcanology— descartan una erupción volcánica, centrándose en la circulación de fluidos que impactan directamente en el funcionamiento del océano profundo.
Anatomía de un coloso submarino
El volcán de Enmedio se localiza aproximadamente a 25 kilómetros de Tenerife y a 36 de Gran Canaria. Su estructura cónica presenta las siguientes características técnicas:
- Base: Diámetro de 3,5 kilómetros, situada a una profundidad de entre 2.140 y 2.350 metros.
- Cima: Se encuentra a unos 1.600 metros bajo la superficie del mar.
- Geología: Presenta una importante fractura de norte a sur y una gran depresión en uno de sus flancos que facilita la liberación de fluidos calientes desde su interior.
El hallazgo: Fluidos, calor y vida microscópica
La investigación, realizada en colaboración con centros como la Universidad de La Laguna (ULL) y la Universidad de Salamanca (USAL), confirma que el agua se infiltra por las fracturas de la corteza, entra en contacto con el calor interno de la Tierra y emerge cargada de minerales.
Entre las anomalías detectadas destacan que el agua en la cima está medio grado más caliente que el entorno marino y presenta niveles de amonio que cuadriplican los valores normales. Además, las muestras de roca revelan alteraciones ricas en óxidos de hierro y microestructuras asociadas a procesos biológicos típicos de ambientes hidrotermales.
Sin relación con la sismicidad reciente
Los autores del estudio han querido subrayar que esta actividad hidrotermal no tiene relación con los enjambres sísmicos registrados la semana pasada en las Cañadas del Teide ni indica una erupción inminente. Su relevancia reside en cómo estos volcanes influyen en los ciclos globales de nutrientes y en la biodiversidad marina, aportando información fundamental para la vigilancia volcánica submarina en el archipiélago.



