El análisis de la liquidación presupuestaria de 2025 revela que el Ayuntamiento solo gasta uno de cada cuatro euros destinados a inversiones, mientras aumentan las facturas tramitadas con reparos de control interno.
Redacción. El Faro de La Palma, 30 de marzo de 2026.
La salud económica de Breña Baja atraviesa un momento crítico que podría comprometer la estabilidad del municipio en los próximos años. El Grupo Socialista ha dado la voz de alarma tras analizar la liquidación del presupuesto de 2025, donde los datos oficiales de Intervención dibujan un panorama de parálisis administrativa y falta de planificación. Lo que está en juego no es solo una cifra contable, sino la realización de obras públicas y la transparencia en la contratación de servicios básicos para los vecinos.
El dato más contundente se encuentra en el capítulo de inversiones: durante el pasado año, el Ayuntamiento apenas ejecutó un 26% de lo previsto. En términos prácticos, esto significa que de cada cuatro euros que los presupuestos reservaban para mejorar el municipio a través de obras e infraestructuras, solo se llegó a gastar uno. El 74% restante de las inversiones se ha quedado sin materializar, dejando a los barrios a la espera de mejoras que ya estaban financiadas sobre el papel.
Millones de euros al margen del procedimiento ordinario
Más allá de la falta de ejecución, el conflicto reside en cómo se está gastando el dinero que sí sale de las arcas municipales. La denuncia subraya que cerca de 4 millones de euros se han tramitado con «incidencias de control interno». Esto supone que servicios tan esenciales como el suministro de agua, luz, teléfono o limpieza se están gestionando sin seguir el procedimiento administrativo correcto desde el inicio.
Esta práctica, que el PSOE califica de «estructural» tras haber aumentado desde los 2,7 millones detectados en 2024, conlleva un riesgo directo para el ciudadano: al no existir una concurrencia de ofertas ni comparación de presupuestos, el Ayuntamiento no puede garantizar que esté contratando en las mejores condiciones económicas, lo que a la larga supone un sobrecoste que pagan todos los contribuyentes.
Endeudamiento y parálisis para 2026
La situación se agrava con la aprobación de un préstamo de 5,2 millones de euros que el municipio deberá devolver en los próximos ejercicios. El riesgo evidente es generar una deuda bancaria mientras las obras para las que se pidió el dinero siguen sin ejecutarse. Además, el Ayuntamiento ha incumplido la regla de gasto, lo que legalmente le obliga a aprobar un Plan Económico-Financiero.
Por último, la falta de planificación se hace visible en el calendario: a día de hoy, Breña Baja aún no ha aprobado su presupuesto para 2026. Resulta especialmente llamativo que esta demora se produzca a pesar de que el grupo de gobierno ha recurrido a una empresa externa para la elaboración de las cuentas, una decisión que, de momento, no ha servido para agilizar la gestión económica de un municipio que exige cambios urgentes para garantizar su futuro.



