La subespecie benchoavensis, exclusiva de La Palma, sufre una regresión crítica debido a la acción de avispas invasoras y a la expansión de plantas introducidas como la capuchina.
Redacción. El Faro de La Palma, 9 de abril de 2026.
La Asociación Española para la Protección de las Mariposas y su Medio (ZERYNTHIA) y la Asociación para la Conservación de la Biodiversidad Canaria (ACBC) han hecho sonar todas las alarmas sobre el estado de la mariposa Pieris cheiranthi benchoavensis, una subespecie que solo habita en La Palma. Ambas entidades han solicitado formalmente al Gobierno de Canarias su inclusión urgente en el Catálogo Canario de Especies Protegidas ante lo que califican como una «auténtica emergencia de conservación».
Según los estudios más recientes, esta mariposa es actualmente el organismo con mayor riesgo de extinción de todo el archipiélago. Su situación es un reflejo de lo ocurrido en otras islas, donde especies similares ya han desaparecido, como la Pieris wollastoni en Madeira o la subespecie de La Gomera. En Tenerife, la situación es tan crítica que se teme que ya se haya extinguido, un desenlace que los expertos quieren evitar a toda costa en La Palma.
Las amenazas: avispas invasoras y el «efecto sumidero»
Las investigaciones desarrolladas por ZERYNTHIA señalan dos factores principales que están diezmando las poblaciones palmeras:
- Parasitoides externos: Se ha detectado la presencia de la avispa Cotesia glomerata, una especie introducida que ataca a las orugas de la mariposa, impidiendo que lleguen a su fase adulta.
- La trampa de la capuchina: La planta introducida Tropaeolum majus (conocida como capuchina o marañuela) genera un peligroso «efecto sumidero». Las hembras se ven atraídas por esta planta para poner sus huevos fuera de su hábitat natural, lo que deja a las larvas mucho más expuestas a los ataques de los depredadores y parásitos.
Medidas urgentes para la salvación de la especie
Los especialistas subrayan que no hay tiempo que perder. Entre las acciones prioritarias propuestas figura el control planificado de la planta capuchina en enclaves estratégicos, la protección efectiva de los hábitats donde aún sobrevive la mariposa y el desarrollo inmediato de programas de cría en cautividad.
Asimismo, instan al Cabildo de La Palma a mejorar la gestión de los espacios naturales protegidos, señalando que la falta de control sobre especies exóticas invasoras sigue siendo una deficiencia grave que está lastrando la supervivencia de la biodiversidad única de la isla.



