Miriam Perestelo inicia la ronda de contactos con ayuntamientos y el sector para diseñar un centro que permita formarse profesionalmente sin salir de la Isla. El objetivo es frenar la fuga de talento y atraer alumnado de fuera.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 10 de Diciembre de 2025.
SANTA CRUZ DE LA PALMA.- Durante años, la inquietud escénica en La Palma ha tenido dos salidas: el amateurismo local o el billete de barco hacia las islas capitalinas para formarse profesionalmente. Esa realidad podría cambiar pronto. El Cabildo de La Palma, a través de la Consejería de Cultura y la empresa pública Sodepal, ha puesto sobre la mesa un proyecto ambicioso: la creación de una Escuela Insular de Teatro.
La iniciativa busca llenar un vacío histórico en la oferta educativa de la Isla, proporcionando un espacio reglado donde pulir el talento artístico local sin necesidad de desarraigo.
Fase 1: Escuchar antes de construir
La consejera de Cultura y delegada de Sodepal, Miriam Perestelo, ha confirmado que el proyecto se encuentra en una fase inicial de estudio de viabilidad. La hoja de ruta no pasa por imponer un modelo, sino por «escuchar». Para ello, se han programado encuentros con los responsables culturales de los ayuntamientos y, crucialmente, con los representantes del colectivo teatral de la Isla.
«Queremos establecer una hoja de ruta real, basada en las necesidades que nos traslade el sector», explica Perestelo.
Fijar población a través del arte
Más allá de las tablas, el proyecto tiene un trasfondo demográfico y económico. La consejera defiende que una escuela de estas características es una herramienta potente para «atraer y fijar población».
El planteamiento es doble: por un lado, retener a los jóvenes palmeros con inquietudes artísticas; por otro, convertir La Palma en un polo de atracción para profesorado especializado y alumnado de otros lugares que busquen una formación de calidad en un entorno inspirador.
Además, desde el Cabildo subrayan el valor intangible de la propuesta: fortalecer la identidad del territorio. Una Escuela Insular permitiría que los creadores locales tengan las herramientas técnicas para contar «sus propias historias», diversificando la oferta cultural y dinamizando la economía alrededor de la industria creativa.



