El bloqueo en proyectos clave como la planta de compostaje o la recogida puerta a puerta en Los Llanos y Santa Cruz pone en riesgo subvenciones de los fondos Next Generation y el Gobierno de Canarias.
Redacción. El Faro de La Palma, 31 de marzo de 2026.
La modernización del sistema de residuos en La Palma se encuentra en una encrucijada financiera. El consejero del Grupo Popular en el Cabildo, Carlos Cabrera, ha dado la voz de alarma sobre el riesgo real de perder inversiones millonarias destinadas a infraestructuras esenciales. Lo que está en juego no es solo la mejora del servicio, sino la posible obligación de devolver fondos ya anticipados debido a los retrasos significativos en la ejecución de los proyectos.
El foco de preocupación se centra en la planta de compostaje, una infraestructura vital para la sostenibilidad de la isla que cuenta con una subvención superior a los 4 millones de euros (dentro de un presupuesto total de 7,8 millones). Según Cabrera, este proyecto, impulsado en el mandato anterior, corre el riesgo de no ejecutarse en los plazos exigidos por Bruselas y el Gobierno de Canarias, lo que supondría un duro golpe a la planificación ambiental de la isla.
Proyectos en el aire: del Punto Limpio al ‘Puerta a Puerta’
La situación de parálisis afecta a varios frentes que impactan directamente en el día a día de los palmeros:
- Recogida de biorresiduos: El sistema de recogida «puerta a puerta» previsto para Los Llanos de Aridane y Santa Cruz de La Palma, dotado con 800.000 euros, presenta una ejecución mínima. La solicitud de prórrogas evidencia, para el Grupo Popular, una falta de seguimiento que pone en peligro la mejora de la limpieza y el reciclaje en los núcleos urbanos.
- Infraestructuras técnicas: También se encuentran pendientes de resolución proyectos como el sistema automático de aspiración de residuos ligeros en el Complejo de Los Morenos y la ampliación del Punto Limpio de Los Barros.
El riesgo de perder el tren de la sostenibilidad
Para Carlos Cabrera, estas inversiones «no pueden quedarse en el papel». La advertencia del consejero subraya que la gestión de residuos es un servicio básico que requiere una capacidad de ejecución inmediata para aprovechar las oportunidades de financiación exterior. La falta de un sistema moderno y eficiente no solo afecta al medio ambiente, sino que resta competitividad a una isla que debe avanzar hacia modelos de economía circular para garantizar su futuro.
Desde el Grupo Popular insisten en que es imprescindible un cambio de rumbo en el Consorcio Insular de Servicios para garantizar que el dinero que llega a La Palma se transforme en realidades tangibles para los vecinos.



