El Índice Gini revela que la riqueza se concentra cada vez en menos manos. Garafía (36,4) se sitúa como el municipio más desigual de todo el Archipiélago, seguido de cerca por Puntagorda y Los Llanos de Aridane.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 27 de noviembre de 2025.
SANTA CRUZ DE LA PALMA. Ganamos más, pero el reparto es peor. Esa es la conclusión amarga que arroja el Atlas de distribución de renta del ISTAC al analizar la «letra pequeña» de la economía palmera: el Índice de Gini. Mientras el conjunto de Canarias ha logrado reducir su desigualdad desde 2019 (bajando de 33,3 a 31,7 puntos), La Palma ha seguido el camino inverso, aumentando la brecha entre ricos y pobres al pasar de 33,3 a 33,8 puntos en 2023.
Este dato confirma que, aunque la recuperación económica ha llegado a la Isla, los beneficios no se están distribuyendo de forma equitativa, situando a La Palma por encima de la media de desigualdad autonómica.
La paradoja del Norte y el Valle El dato más alarmante lo protagoniza Garafía. El municipio norteño no solo tiene la renta más baja, sino que registra el mayor índice de desigualdad de toda Canarias (36,4), superando incluso a zonas ricas como Santa Brígida en Gran Canaria. Esto significa que, dentro del municipio, hay una diferencia abismal entre una minoría con rentas altas y una mayoría con ingresos muy bajos.
Le siguen en la lista de la desigualdad Puntagorda (34,6) y, sorprendentemente para muchos, Los Llanos de Aridane (34,4). El motor económico del Valle muestra una fractura social importante, situándose como el tercer municipio más desigual de la Isla, por delante de la capital.
¿Dónde hay más equilibrio? En el otro extremo de la balanza, los municipios donde la riqueza está «mejor repartida» (aunque sin llegar a las cifras óptimas de otras islas) son Fuencaliente (31,3), Tazacorte (31,6) y Breña Alta (31,9).
Estos datos dibujan una La Palma a dos velocidades: una isla que genera más dinero que antes de la pandemia, pero que tiene serios problemas para que esa prosperidad llegue a todos los hogares por igual, especialmente en el noroeste rural y en los grandes núcleos urbanos.


