El proyecto transformará el conocimiento científico de la emergencia volcánica en nichos de negocio y contempla la creación del Blue Innovation Centre.
Redacción. El Faro de La Palma, 15 de abril de 2026.
El Cabildo de La Palma y la Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN) han sentado las bases de una alianza estratégica para posicionar a la isla como un referente internacional en economía azul. El presidente insular, Sergio Rodríguez, mantuvo una reunión clave con el director de PLOCAN, Joaquín Hernández, para definir cómo el océano puede convertirse en el próximo gran motor de diversificación económica y creación de empleo cualificado en el territorio.
El objetivo prioritario es que el apoyo científico que PLOCAN brindó durante la erupción volcánica evolucione ahora hacia proyectos de negocio. «Queremos que La Palma sea un laboratorio excepcional donde el conocimiento se traduzca en proyectos reales que dejen valor y riqueza en nuestra isla», destacó Rodríguez.
El puerto de Tazacorte como epicentro tecnológico
Uno de los pilares de este nuevo ecosistema será el Blue Innovation Centre (BIC), un espacio que se ubicará en el Puerto de Tazacorte. Este centro estará orientado al emprendimiento, la formación especializada y el desarrollo de tecnologías de vanguardia vinculadas al mar. El BIC buscará atraer inversiones y talento, permitiendo que la isla lidere áreas específicas de investigación marina en el Atlántico.
Paralelamente, se avanzó en la instauración del Centro Interuniversitario de La Palma, liderado por la Universidad de La Laguna (ULL). Esta infraestructura no solo tendrá un carácter académico, sino que actuará como un generador de innovación activa, integrando a las entidades científicas con base en la isla para fortalecer el tejido económico local.
Ciencia para la diversificación
La reunión también subrayó la importancia de que la actividad científica y tecnológica se distribuya de manera equitativa en el archipiélago. Con este impulso, se busca que La Palma no solo reciba apoyo técnico, sino que genere su propia industria tecnológica oceánica, aprovechando las condiciones naturales únicas de sus costas para el ensayo de nuevas soluciones sostenibles.



