El informe de Cáritas señala las causas estructurales de la exclusión: el auge del alquiler vacacional y las segundas residencias reducen la oferta para los locales, mientras que las políticas públicas de vivienda social brillan por su ausencia.
DIRECTOR. EL FARO DE LA PALMA, 23 de noviembre de 2025.
SANTA CRUZ DE LA PALMA. Detrás de cada persona que duerme en un coche o en un sofá prestado en La Palma, hay un mercado inmobiliario roto. El informe ‘Exclusión Residencial Extrema 2024’ no solo pone cara a las víctimas, sino que señala con dedo acusador a las causas: la Isla sufre una crisis de vivienda estructural provocada por la combinación de la presión turística y la inacción política.
El estudio es claro al diagnosticar el problema. La escasez de suelo urbanizable debido a la orografía y las protecciones ambientales ya generaba un déficit histórico, pero dos factores recientes han terminado de expulsar a los residentes más vulnerables del mercado.
El efecto del Turismo y la Segunda Residencia El informe destaca que el turismo, motor económico de la isla, tiene una cara B. «Gran parte del parque inmobiliario se destina a segundas residencias o alojamientos turísticos, reduciendo la oferta para la población local».
Esta dinámica ha disparado los precios tanto de compra como de alquiler, haciendo que encontrar un techo sea imposible para rentas bajas o medias, incluso para quienes tienen empleo. La vivienda se ha convertido en un activo económico antes que en un derecho.
La inacción de la Administración Pero el mercado no es el único responsable. El documento denuncia la «falta de políticas públicas efectivas que fomenten la construcción de viviendas sociales».
El análisis de las propuestas regionales es demoledor: ni el Plan de Vivienda de Canarias (2020-2025) ni el Plan Estatal han logrado, a día de hoy, «aportar un cambio positivo significativo al acceso a la vivienda» en la isla. La falta de construcción pública y la incapacidad para regular el mercado han dejado a la población local a la intemperie frente a la subida de precios.
Propuestas urgentes Para frenar esta sangría, el informe propone medidas valientes a nivel local e insular:
- Censo anual: Realizar un diagnóstico real para saber cuánta gente está en riesgo.
- Movilizar vivienda: Crear una red de recursos alojativos de emergencia y media estancia, y asegurar el acceso a ayudas de vivienda independientemente de la situación administrativa.
- Frenar desahucios: Proteger a los hogares vulnerables mediante la suspensión de lanzamientos si no hay alternativa habitacional.
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