Centenares de pequeños negocios en Canarias, incluyendo algunos comercios y negocios en La Palma, secundan la protesta (del 1 al 15 de noviembre) y rechazan el pago con tarjeta para protestar por la presión fiscal y las comisiones.
REDACCIÓN | EL FARO DE LA PALMA, 4 de noviembre de 2025
LA PALMA – «Lleva efectivo: ¡los autónomos se plantan!». Este es el mensaje que numerosos clientes se están encontrando en comercios, cafeterías y talleres de La Palma. La isla se está sumando a la llamada «huelga de TPV», una protesta impulsada desde la Asociación de Autónomos de Fuerteventura que se está extendiendo por todo el archipiélago.
La protesta consiste en que, del 1 al 15 de noviembre, los negocios adheridos dejan de aceptar pagos con tarjeta y solicitan a sus clientes que abonen en efectivo.
El movimiento, que ha crecido de forma viral a través de redes sociales y grupos de WhatsApp, surge de la «indignación del colectivo» por la subida de cuotas de autónomos, la alta presión fiscal y las comisiones bancarias por el uso del datáfono (TPV).
Los promotores recalcan que es una acción apolítica y sin respaldo sindical, que «nace desde la base y la necesidad de hacerse escuchar».
Mientras que algunos representantes empresariales han advertido del riesgo de la huelga (por la molestia al cliente), los impulsores insisten: “Somos motor económico y social, pero se nos trata como si fuéramos el problema. Solo pedimos dignidad y derechos reales”.
La huelga de TPV evidencia el malestar estructural de los autónomos en Canarias y abre un debate sobre la protección real al pequeño comercio frente a las condiciones bancarias y la fiscalidad.



