El pleno municipal aprueba por unanimidad proteger esta tradición como un patrimonio vivo que une generaciones y dinamiza la vida social y económica del municipio.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 26 DE MARZO DE 2026.
El Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane ha consolidado este jueves su compromiso con una de las tradiciones más profundas del municipio. A través de una moción institucional aprobada por todos los grupos políticos, la corporación reconoce oficialmente la Semana Santa como una manifestación cultural y artística de primer orden, vinculándola estrechamente a la identidad colectiva de sus vecinos.
Un Patrimonio que Trasciende lo Religioso
La moción destaca que esta celebración es una expresión colectiva que moviliza a cofradías, voluntarios y colectivos, convirtiendo las calles en un punto de encuentro ciudadano. El alcalde, Javier Llamas, subrayó que la Semana Santa «forma parte de lo que somos», destacando su capacidad para unir a diferentes generaciones y la importancia de implicar a la juventud para garantizar que este legado no se pierda.
Para la institución, no se trata solo de un calendario de actos, sino de un momento en el que el municipio «se reconoce a sí mismo», combinando la historia con la participación ciudadana activa.
El Valor Único de la Imaginería Local
Uno de los pilares de este respaldo institucional es la riqueza artística de las procesiones llanenses. Un ejemplo destacado es el Cristo de la Salud, una imagen del siglo XVI elaborada con una técnica indígena americana en pasta de maíz. Esta pieza es considerada una de las más antiguas de su tipo en Canarias y representa un vínculo inquebrantable con la memoria histórica del municipio.
Coordinación y Dinamización Económica
El Ayuntamiento ha puesto en valor el trabajo conjunto con la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios, personificado en la figura del párroco don Rubén Fagundo García, así como con los colectivos implicados. Esta suma de esfuerzos permite que la Semana Santa funcione también como un atractivo para visitantes, reforzando la posición de Los Llanos como un lugar con vida propia y dinamismo económico.
Con este paso, el municipio sitúa «lo propio» en el centro de su estrategia de cohesión social, protegiendo una tradición que es, al mismo tiempo, historia viva y motor de futuro.



