Por: Manuel Marcos Pérez Hernández
Desde los albores del siglo XVI, las cuencas hidráulicas más caudalosas de la isla de La Palma se convirtieron en el escenario de una industria vital. En los predios azucareros de San Andrés y Sauces la implantación de fábricas de gofio fue temprana y decisiva; ya en 1502, tanto el ingenio de la Hacienda de los Príncipes como de la Hacienda de los Señores, contaban con sus propios establecimientos harineros.
A medida que avanzaba el siglo XVI, la red se expandió: hacia mediados de la centuria se erigió el molino de la Galga y, poco después, otro en el barranco del Agua. El cronista portugués Gaspar Frutuoso ya destacaba en 1568, la importancia de estas industrias que daban servicio a todos los vecinos de la comarca.
Aprovechando el generoso caudal de los nacientes de Marcos y Cordero, surgieron piezas clave del patrimonio hidráulico:
- El molino de Las Lomadas: Propiedad de Tomé Yanes de Brito, éste se ubicaba en las entonces llamadas “Lomadas del Obispo”. Pese a encontrarse en un terreno de escarpado desnivel, su ubicación junto al camino real era estratégica. Tras siglos de servicio, fue vendido en 1752 en 550 reales y posteriormente desmantelado.
- El molino de los Señores (o Viejo de Arriba): Integrado en la hacienda de los Catalanes, sus orígenes se hunden en los repartimientos de 1502 realizados por el Adelantado Alonso Fernández de Lugo. La primera referencia explícita a su función harinera data de 1586, donde se describe una acequia y tierras destinadas a cereal para alimentar un molino encargado de <<moler pan para el ingenio>>.
EL REGENTE: TECNOLOGÍA Y TRADICIÓN
A escasos metros del molino Viejo de Arriba o de los Señores, en 1873, el marqués de Guisla Ghiselin mandó construir el Molino El Regente. Situado en lo alto de Los Sauces, su nombre rinde homenaje a Pedro González Regente, antiguo propietario de las huertas de Pajares en el siglo XVII.

Este edificio, caracterizado por su robusto cubo, no era solo una molienda; contaba con un horno de pan y una gañanía para los animales. En 1883, la célebre viajera británica, Olivia Stone dejó constancia de su belleza y actividad en su obra Tenerife y sus seis satélites:
<<Hay un molino de agua, y desde donde se tiene una vista muy bonita del pueblo…>>. << Entramos en el molino de gofio; el de trigo y el de maíz son los dos tipos que se consumen normalmente. Un par de bonitas muchachas, luciendo la típica gorra azul y roja que, colocada a un lado de la cabeza, imparte un aspecto tan garboso, están esperando a que terminen de moler su maíz para llevárselo>>.
En 1897, la casa y el molino fueron vendidos al precio de veintidós mil pesetas. A principios del siglo XX, la modernidad llamó a su puerta. La familia Lugo Massieu, adquirió un motor londinense Sperling & Williams para optimizar la producción, marcando el inicio de una nueva era tecnológica.
Más allá de su función mecánica, los molinos -y muy especialmente El Regente- fueron el corazón latente de la comunidad entre finales del siglo XIX y mediados del XX. La labor del molinero no entendía de horarios: la faena se extendía día y noche, recibiendo a labriegos que llegaban con sus costales de grano a cualquier hora de la madrugada. Esta dimensión social alcanzó un punto crítico durante los duros años del racionamiento en la posguerra (década de 1940), cuando la asistencia al molino se volvió masiva, convirtiendo estos edificios en testigos silenciosos de la resiliencia y la convivencia del pueblo de esta comarca palmera.
Glosario de términos históricos:
- Ingenio: Antiguas y complejas instalaciones donde se fabricaba el azúcar. En el siglo XVI, Los Sauces era uno de los motores económicos de la isla gracias a estos “ingenios” que procesaban la caña.
- Cubo (del molino): Es la estructura vertical robusta de mampostería por donde caía el agua con fuerza para hacer girar la maquinaria.
- Gañanía: Era el establo dependencia destinada a albergar los animales de carga.
- Pan para el ingenio: En los documentos antiguos se llama “pan” a los cereales que aún no se habían molido (trigo, cebada o centeno).
Fuentes bibliográficas:
- Molinos hidráulicos harineros de la isla de La Palma. Antonio Lorenzo Tena. Manuel Poggio Capote.
- Tenerife y sus seis satélites. Olivia Stone.
- APNSM. Memoria de Pedro González Regente.
- Fotografía. El Molino El Regente. 1975. Archivo (EHL y FFL). Coloreada Abraham T. Díaz Abreu



