El área de Industria inicia el pago de las subvenciones, que cubren tanto la instalación de placas solares y baterías como la conexión a la red convencional para las viviendas reconstruidas.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 22 Diciembre.
SANTA CRUZ DE LA PALMA.– La reconstrucción no son solo ladrillos; también son interruptores que funcionan. El Cabildo de La Palma ha dado un paso más en la normalización de la vida de los damnificados por el volcán Tajogaite con el inicio del abono de más de 750.000 euros en ayudas. Un balón de oxígeno económico destinado a 109 familias que han tenido que recuperar, restablecer o reubicar sus viviendas tras la erupción.
El objetivo de esta partida es garantizar el suministro eléctrico en estos hogares, apostando firmemente por un modelo más sostenible. Las ayudas financian tanto la conexión tradicional a la red de baja tensión como la instalación de sistemas autónomos de origen renovable (fotovoltaica y eólica).
El consejero de Industria y Energía, Fernando González, ha destacado que esta medida cumple una doble función: «Priorizar el respaldo a las personas que perdieron sus casas y fomentar el uso de energías limpias, algo que está en la hoja de ruta de este equipo de gobierno».
¿Cuánto se cobra? Dos líneas de ayudas
La convocatoria se ha diseñado para cubrir distintas necesidades técnicas, con importes que varían según la solución adoptada:
- Autoconsumo total (Aislada): Para quienes opten por sistemas 100% autónomos con baterías de almacenamiento (sin conexión a la red). En este caso, la ayuda máxima es de 6.000 euros.
- Conexión a Red + Renovables: Para quienes combinen la generación limpia con el enganche a la red eléctrica de baja tensión, subvencionando los costes de dicha conexión. Aquí la cuantía asciende hasta los 8.000 euros.
El «plus» del viento: En ambas modalidades, el Cabildo ofrece un incentivo adicional. Si el sistema instalado incluye generación mediante energía mini eólica, el beneficiario puede sumar hasta 1.500 euros extra a su subvención.
Con estos pagos, la institución insular busca acelerar la habitabilidad de las nuevas viviendas, reduciendo la factura energética de las familias y promoviendo una reconstrucción más verde y resiliente.



