El Pabellón Insular de la Vega de San José, en Las Palmas de Gran Canaria, se convirtió este sábado en el escenario de una jornada inolvidable de Baloncesto Inclusivo. Más allá de la competición, la cita sirvió para demostrar que el deporte es la herramienta más poderosa para la integración y el compañerismo.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 15 de febrero de 2026.
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA. La concentración contó con la participación de destacados equipos del archipiélago: el Gran Canaria Proyecto Suma 1, el CD ADDin Fundación CB Canarias, el CB 7Palmas y el representante palmero, el CB Aridane.
Durante el evento, el juego se centró en garantizar la participación activa de todos los integrantes, asegurando que cada jugador y jugadora tuviera la oportunidad de tocar el balón y ser protagonista. Lejos de la presión de los resultados, la tónica dominante fue la ausencia de reproches ante errores o pérdidas; en su lugar, el pabellón se llenó de abrazos y palabras de aliento, no solo entre compañeros de equipo, sino también entre supuestos «rivales».

Al cierre de la jornada, los puntos anotados fueron lo de menos. El baloncesto inclusivo volvió a demostrar su capacidad para actuar como un puente perfecto, derribando prejuicios y construyendo amistades que perdurarán más allá de la cancha. Una lección de humanidad que el CB Aridane trae de vuelta a la isla como su mejor trofeo.




