La consejera del Partido Popular solicita medidas económicas específicas para compensar la pérdida de cultivos e infraestructuras, destacando el impacto negativo que la falta de producción local tiene sobre las floristerías de la isla.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 29 de enero de 2026.
LA PALMA | La consejera del Grupo Popular en el Cabildo de La Palma, Nayra Castro, ha solicitado en la última sesión plenaria un compromiso económico firme con los profesionales del sector de la flor cortada de la isla. Este colectivo es uno de los damnificados por las consecuencias económicas derivadas de la erupción volcánica y, según la representante popular, sigue esperando una respuesta institucional clara.
Castro ha subrayado que los profesionales del sector no solo perdieron sus rentas mensuales, sino también sus cultivos de diversas variedades florales. A esto se suman las importantes inversiones realizadas durante años en terrenos, infraestructuras y el acondicionamiento de las fincas que fueron destruidas por la lava o la ceniza. “Hablamos de un sector que lo perdió prácticamente todo y que, a día de hoy, sigue esperando una respuesta económica clara que le permita iniciar la recuperación”, ha señalado la consejera.
Impacto en el comercio local e importaciones
Durante su intervención, la consejera ha puesto el foco en la necesidad de articular medidas de compensación que tengan en cuenta la singularidad de este sector. Además, ha advertido sobre el impacto indirecto que la falta de flores locales ha tenido sobre las floristerías y comercios de la isla.
Al desaparecer la producción palmera, muchos establecimientos se han visto obligados a recurrir a la importación desde otros territorios, lo que ha incrementado notablemente los costes operativos y ha reducido su competitividad. Por ello, desde el Grupo Popular defienden que apoyar a los productores de flor cortada es, en última instancia, apoyar al tejido comercial insular.
“No se trata solo de reconocer el daño sufrido, sino de dar una respuesta real que permita reactivar una actividad que generaba empleo, valor añadido y economía local”, ha concluido Nayra Castro, instando al Gobierno insular a pasar de las palabras a las actuaciones concretas y eficaces.



