El Gobierno de Canarias encarga a una UTE la redacción técnica del tramo entre La Caldereta y La Grama, que incluirá un túnel para conectar directamente el norte con la LP-3 y el Hospital.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 20 de diciembre de 2025.
LA PALMA.- La Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias ha dado un paso decisivo para desatascar una de las infraestructuras viarias más demandadas de la isla. El Ejecutivo ha adjudicado provisionalmente el contrato para la actualización del proyecto de trazado y construcción de la carretera LP-5 (Fase I), concretamente en el tramo comprendido entre La Caldereta y La Grama.
La Mesa de Contratación ha propuesto la adjudicación a la UTE conformada por Tecnologías Avanzadas de Macaronesia, S.A. – Geocontrol, S.A., al obtener la mayor puntuación. El importe del contrato asciende a 380.992,83 euros (IGIC incluido) y cuenta con un plazo de ejecución de 8 meses para tener el documento listo.
Un túnel para conectar el norte y el oeste Esta actuación, incluida en el Convenio de Carreteras Canarias-Estado 2018-2027, es fundamental para completar la vía de circunvalación de Santa Cruz de La Palma. El proyecto técnico debe diseñar la construcción de un túnel y sus enlaces correspondientes, conectando el actual acceso norte (zona de San Telmo) directamente con la LP-3 (La Cumbre) a la altura del área comercial de La Grama.
El objetivo es liberar el actual nudo de conexión del puerto y el acceso al aeropuerto, desviando el tráfico que no necesita entrar en el casco urbano capitalino. Esto mejorará sustancialmente la conexión del noroeste de la isla con el Hospital General de La Palma y la comarca oeste, reduciendo tiempos y aumentando la seguridad vial.
Actualización necesaria tras 15 años El Gobierno considera imprescindible actualizar el proyecto original, redactado en el año 2010, para adaptarlo a las nuevas normativas y a la realidad actual del tráfico. La zona de La Grama ha experimentado un notable incremento de servicios y flujos de movilidad en la última década, lo que obliga a rediseñar los enlaces para garantizar una movilidad eficiente y sostenible.



