Sanidad pide extremar la higiene en la manipulación de huevos y pescados para evitar la salmonelosis y el anisakis. Niños, embarazadas y mayores son los grupos de mayor riesgo en estas fechas.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 23 Diciembre.
SANTA CRUZ DE LA PALMA..- Las cocinas de toda La Palma echan humo estos días. Son fechas de grandes banquetes, neveras a rebosar y sobras que se reciclan al día siguiente. Sin embargo, la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias ha lanzado un recordatorio crucial: la manipulación incorrecta de los alimentos es la puerta de entrada a toxiinfecciones como la salmonelosis, que pueden arruinar las fiestas.
Desde la Dirección General de Salud Pública insisten en proteger especialmente a los grupos de riesgo: niños, embarazadas, personas mayores e inmunodeprimidos son los más vulnerables ante cualquier fallo en la higiene alimentaria.
Reglas de oro en la cocina
Para evitar sustos, Sanidad marca unas pautas innegociables a la hora de ponerse el delantal:
- Manos siempre limpias: Lavado frecuente, especialmente después de ir al baño.
- Guerra a la contaminación cruzada: Lo crudo, lejos de lo cocinado. Nunca uses el mismo cuchillo o tabla para cortar un pollo crudo y luego trocear el queso o la lechuga.
- Temperatura: Las carnes (especialmente aves y picadas) deben estar bien cocinadas. El calor mata los gérmenes.
Los enemigos invisibles: Anisakis y Salmonella
Dos de los grandes protagonistas de las cenas navideñas, el pescado y el huevo, requieren una vigilancia especial.
- Contra el Anisakis: Si vas a consumir pescado crudo (en vinagre, marinado, etc.), la congelación previa es obligatoria: -20ºC durante al menos 48 horas. Si se cocina, debe superar los 60ºC en el centro del producto. Además, se recomienda eviscerarlo lo antes posible.
- Cuidado con el huevo: Nunca laves los huevos (la cáscara es porosa y facilitarías la entrada de gérmenes). No los casques en el borde del plato donde vas a batirlos y evita separar la yema de la clara usando la propia cáscara. Las salsas y mayonesas caseras deben consumirse de inmediato.
¿Y las sobras?
Es la gran tradición del día 25. Pero cuidado: no dejes la comida a temperatura ambiente. El calor de la cocina favorece la multiplicación de bacterias. Si algo no se va a comer ya, debe ir a la nevera o al congelador lo antes posible. Para recalentar, asegúrate de que el alimento alcance una temperatura igual o superior a 65ºC en su interior.
Ojo al comer fuera
Si la celebración es en un restaurante, Sanidad recomienda fijarse en detalles clave: la limpieza del local, que los alimentos estén protegidos en vitrinas refrigeradas y que el personal use ropa de trabajo exclusiva y gorro. Si el aspecto no es higiénico, mejor rechazar el plato.



