SALUD · LA PALMA
El radón en La Palma, bajo control: la ciencia mide niveles bajos y descarta riesgo para la población
Un estudio de la Universidad de La Laguna sitúa la concentración media de radón en la isla por debajo de 80 Bq/m³. Solo 5 de los 131 puntos medidos superaron el umbral de referencia, y en todos se han tomado ya medidas o están en desuso.
Redacción El Faro de La Palma · 23 de julio de 2026
Desde la erupción del Tajogaite, en algunos rincones del Valle de Aridane rondaba una duda incómoda: la del gas radón que el volcán pudo remover bajo tierra. La ciencia responde ahora con un mensaje de tranquilidad. Las mediciones hechas en la isla por la Universidad de La Laguna dibujan niveles bajos y a la baja, y descartan un riesgo para la salud de la población en las condiciones actuales.
Qué dicen las mediciones
El equipo que coordina la investigadora de la ULL Candelaria Martín —con científicos del laboratorio FIMERALL y del Departamento de Biología Animal, Edafología y Geología— ha ido tomando el pulso al radón por toda la isla. El resultado: una concentración media por debajo de 80 Bq/m³, un valor que se considera bajo.
La erupción de 2021 sí dejó huella. En las viviendas más cercanas al volcán, en el Valle de Aridane, se midieron al principio valores más altos de lo habitual. Pero el seguimiento de los años siguientes muestra un descenso claro en los puntos de control. En las mediciones de 2024 y 2025, de los 131 puntos analizados, menos de un 4% —solo cinco ubicaciones— superaron de media anual los 300 Bq/m³, que es el nivel a partir del cual se recomienda actuar. Y en esas cinco, o bien ya se han tomado las medidas oportunas, o bien son locales comerciales cerrados y en desuso por las altas concentraciones de CO2.
Qué es el radón y por qué no hay que alarmarse
El radón no es cosa exclusiva de los volcanes. Es un gas natural que está presente en casi todos los suelos y rocas, fruto de la desintegración del uranio que hay en el terreno. Su cantidad depende sobre todo de la geología del lugar, y es más frecuente donde abundan el granito o la pizarra. Se mide en becquerelios por metro cúbico (Bq/m³): cuanto más alto el número, mayor la concentración en el aire de un espacio cerrado.

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Cuando hablamos de la salud de las personas, la única referencia válida debe ser la ciencia.
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HÉCTOR IZQUIERDO — COMISIONADO PARA LA RECONSTRUCCIÓN DE LA PALMA
Qué puede hacer el vecino en casa
Para la inmensa mayoría de las casas de la isla no hace falta hacer nada: los niveles son bajos. Cuando en un espacio concreto se supera el umbral de referencia, las medidas son sencillas y conocidas: ventilar bien, sellar las grietas por donde entra el gas, impermeabilizar y, en casos puntuales, instalar membranas anti-radón. Son actuaciones al alcance de cualquier vivienda.
El asunto llevó al Comisionado Especial para la Reconstrucción de La Palma, Héctor Izquierdo, a reunirse en Madrid con el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) —el organismo competente en España en protección radiológica—, junto a responsables del propio CSN, del Gobierno de Canarias y del Cabildo, para afinar la coordinación. La conclusión compartida es doble: los valores actuales no son preocupantes, y el seguimiento de los gases volcánicos continúa dentro del PEVOLCA como parte de la rutina científica, no como señal de alarma.
LAS CLAVES
- La concentración media de radón en La Palma está por debajo de 80 Bq/m³, un nivel bajo.
- Solo 5 de 131 puntos medidos (menos del 4%) superaron los 300 Bq/m³, el umbral de referencia; en todos se ha actuado ya o están en desuso.
- El radón es un gas natural del suelo, no exclusivo del volcán: abunda donde hay granito o pizarra.
- Si se supera el umbral, las medidas son sencillas: ventilar, sellar grietas, impermeabilizar o instalar membranas anti-radón.
- El seguimiento de gases sigue activo dentro del PEVOLCA como procedimiento habitual, sin motivo de preocupación.
Fuente: Comisionado Especial para la Reconstrucción de La Palma, Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y Universidad de La Laguna (ULL).



