OPINIÓN · CRÓNICA
Los rostros de la generosidad: la 8ª Marcha Solidaria por la residencia Regina Pacis de Mumbai
Crónica de Belén Lorenzo sobre la 8ª Marcha Solidaria en favor de la residencia Regina Pacis de Mumbai: una tarde de camisetas amarillas y pompones de colores que partió de la Alameda y recorrió la calle Real hasta la plaza de España.
Aquella tarde salió a la calle sin ganas de nada y vacía del todo. Una semana antes había comprado, en la parroquia de El Salvador, una camiseta amarilla donde se leía «8ª Marcha Solidaria». Pensó que no podía faltar a la cita, o que no tenía nada mejor que hacer en ese momento, y fue.
Cuando llegó a la calle Real para dirigirse hacia la Alameda, punto de arranque de aquella iniciativa, se encontró con otras personas que llevaban puesta la misma camiseta brillante y que iban en la misma dirección: familias abanderadas por los más pequeños de cada casa, jóvenes esperanzados ante el porvenir, parejas mayores que avanzaban sostenidas por un abrazo… Hombres y mujeres distintos, participando cada uno a su manera. A ella le pareció un gesto un poco inútil el hecho de desplazarse a la Alameda para desandar el camino después hasta la plaza de España, pero continuó.
Al llegar al lugar marcado como punto de salida de la marcha comenzó a sentirse algo mejor. Una mujer le dio un pompón hecho con papeles de colores similar a los ya repartidos entre los asistentes y esperó a que todo diera comienzo. Hacía calor, pero no se estaba mal a la sombra. Observó las conversaciones animadas y pensó que, tal vez, había hecho bien al acudir.
El párroco de El Salvador y Santo Cristo de Calcinas, comunidades organizadoras de esa cita anual, dio por iniciada la marcha a la voz de ya. El sonido de la batucada y un cañón de confeti así lo remarcaron. Ella se mantuvo junto a los demás, en medio de ese río brillante que inundaba la calle Real dejando atrás la Cruz del Tercero, y en el que se formaban olas de pompones multicolores.


Cuando iba a mitad de ese recorrido desandado que tanto le pesó iniciar, sintió que formaba parte de algo, de un momento que no le pertenecía solo a ella. En el instante en el que llegó a la plaza de España y se sentó junto al resto en las escaleras de la iglesia para salir sonriendo en la foto de grupo, agradeció internamente estar allí.
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Sintió que formaba parte de algo, de un momento que no le pertenecía solo a ella.
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El día que compró la camiseta pensó que su dinero ayudaría a la residencia Regina Pacis de Mumbai. En un ejercicio de imaginación, creyó que su gesto contribuiría a formar a las futuras mujeres que se desarrollarían profesionalmente en la India, aunque a ella todo eso le quedara lejos y no llegara a verlo nunca.
No calculó que ese objetivo sostendría su ánimo aquella tarde. No pensó que la generosidad es amplia y nos acoge a todos: que está formada de muchos rostros.
SOBRE LA AUTORA
Belén Lorenzo (Santa Cruz de La Palma, 1980) es escritora y archivera municipal en el Ayuntamiento de San Andrés y Sauces. Licenciada en Historia del Arte y en Historia y Ciencias de la Música, ha publicado los libros de microrrelatos «Breve historia de un cuento que soñaba con ser un título» y «Etéreos», el poemario «Leo en las calles» y el libro de aforismos «A pesar de todo». Su obra fue incorporada a la Biblioteca Básica Canaria como autora esencial de la literatura del archipiélago. Colabora de forma ocasional con El Faro de La Palma con crónicas de mirada literaria sobre la vida y la gente de la isla.



