La actividad sísmica bajo el volcán del Teide se intensifica con un quinto episodio de enjambres que ha generado más de un millar de movimientos en menos de diez horas, manteniendo a los expertos del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en vigilancia constante.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 23 DE FEBRERO DE 2026.
Tenerife atraviesa un periodo de actividad sísmica inusual. Itahiza Domínguez, director del IGN en Canarias, ha confirmado que desde la medianoche de este lunes se ha activado un nuevo enjambre sísmico —el quinto en apenas dos semanas— que ha contabilizado al menos 1.000 terremotos en un lapso inferior a las 10 horas. A pesar de la elevada cifra de eventos, los científicos descartan, por ahora, un peligro de erupción a corto plazo.
Esta serie de movimientos comenzó el pasado 7 de febrero y ha mostrado una frecuencia sin precedentes recientes. Tras un cuarto episodio de baja intensidad registrado el pasado fin de semana, la actividad dio un salto cuantitativo durante la madrugada de este lunes. Los sismos se localizan en la zona oeste de Las Cañadas del Teide, a una profundidad de entre 7 y 10 kilómetros bajo el nivel del mar.
Cronología de la actividad sísmica en febrero:
- 10 de febrero: Señal continua de baja frecuencia durante 90 minutos.
- 12-13 de febrero: Primer enjambre con más de 800 eventos.
- 16-17 de febrero: Segundo episodio con más de 1.400 terremotos.
- 18-20 de febrero: Tercer enjambre, el más largo de la década, con más de 2.500 sismos.
- 23 de febrero: Quinto enjambre en curso con más de 1.000 sismos en 10 horas.
Situación técnica y recomendaciones Se trata de terremotos híbridos de magnitud muy baja (inferior a 0,8 mbLg), por lo que no han sido sentidos por la población. Los expertos señalan que, para que existiera un riesgo real de erupción basáltica, los temblores deberían ser de mayor intensidad e ir acompañados de una deformación del terreno más evidente. Actualmente, aunque se detecta un ligero aumento en la emisión de CO2 en el cráter y una pequeña deformación en el sector noreste, el semáforo volcánico permanece en situación de observación técnica.
La red de vigilancia del IGN, que cuenta con más de 100 estaciones en Tenerife, monitoriza cada segundo la evolución de estos fluidos magmáticos que, según la hipótesis principal, se están inyectando en el sistema hidrotermal de la isla.



