Un terremoto con magnitud superior a 4 ha sacudido el canal entre las dos islas capitalinas este jueves, provocando alarma entre la población de Tenerife y Gran Canaria. Los organismos de vigilancia confirman que se trata de un evento de origen tectónico en una de las fallas más activas del archipiélago, desvinculándolo totalmente de los recientes episodios sísmicos registrados bajo el Teide.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 26 DE FEBRERO DE 2026
La Red Sísmica Canaria ha registrado a las 12:26 horas de este mediodía un movimiento de magnitud 4.1 (según el Instituto Geográfico Nacional) y de 4.4 (según el Instituto Volcanológico) en el área conocida como el Volcán de Enmedio. El temblor, localizado a una profundidad de 10 kilómetros, ha sido ampliamente percibido por los ciudadanos en municipios tinerfeños como Arico, Güímar, Santa Cruz y La Orotava, así como en diversos núcleos de Gran Canaria.
Muchos testimonios coinciden en describir una vibración nítida y prolongada, especialmente en plantas altas de edificios, donde algunos vecinos aseguran haber sentido cómo se movían objetos y mobiliario durante varios segundos. A pesar de la intensidad sentida, no se han reportado daños materiales de consideración ni incidentes personales.
Análisis de la situación actual Tras revisar los datos de vigilancia de las últimas horas, se confirma que la actividad en el Teide, que había registrado miles de microseísmos recientemente, ha mostrado una tendencia a la estabilización. Los expertos de los centros de monitoreo recalcan que el sismo de este mediodía en el Volcán de Enmedio tiene una naturaleza «tectónica» (movimiento de fallas) y no «volcánica». Por tanto, se trata de un fenómeno habitual en esta zona del canal, que concentra gran parte de la sismicidad anual de Canarias.
Hasta el momento se ha detectado al menos una réplica de magnitud 2 y no se descarta que se produzcan nuevos movimientos menores a lo largo de la jornada, algo que entra dentro de la normalidad tras un evento de esta magnitud. Las autoridades recomiendan a la población mantener la calma y, en caso de haber sentido el temblor, colaborar con los organismos oficiales para mejorar el mapa de intensidades.



