El volcán más emblemático de Canarias atraviesa un periodo de inusual actividad sísmica bajo Las Cañadas del Teide. Tras registrarse más de 755 señales solo este lunes, los científicos analizan una frecuencia de episodios sin precedentes, aunque mantienen un mensaje de calma: no hay riesgo de erupción a corto plazo.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 17de febrero de 2026.
El volcán más famoso de Canarias lleva semanas inquieto. Esta semana hemos vivido uno de los episodios de actividad sísmica más intensos y seguidos que se recuerdan bajo Las Cañadas del Teide, y la actividad continúa.
Desde el pasado 7 de febrero los instrumentos científicos no han parado de registrar movimientos bajo el suelo de Tenerife. Primero fueron más de 260 pequeños temblores. Luego, el 12 de febrero, casi 900 eventos en una sola noche. Y ahora, este lunes, un nuevo episodio con más de 755 señales sísmicas detectadas — y los expertos advierten que podrían ser más, porque muchas son tan débiles que los aparatos apenas las captan.
Lo que más ha llamado la atención de los científicos no es tanto la cantidad sino la frecuencia. Nunca antes se habían encadenado tantos episodios en tan poco tiempo en esta zona.
Todo ocurre a entre 7 y 12 kilómetros de profundidad, en la zona oeste de Las Cañadas, un área que ya se había activado en otras ocasiones desde 2016. Los expertos apuntan a movimientos de fluidos en el interior del sistema volcánico, no a magma ascendiendo hacia la superficie.
El mensaje de los científicos es claro: no hay peligro de erupción ni a corto ni a medio plazo. El Teide está siendo vigilado las 24 horas y el próximo jueves 19 de febrero el comité de emergencias volcánicas de Canarias volverá a reunirse para evaluar la situación.
Para los palmeros, un dato a tener en cuenta: en enero se registraron 9 pequeños terremotos en La Palma, todos en la zona sur de la isla. Actividad normal, bajo control y muy lejos de lo que vivimos en 2021.



