Alejandro Rocha carga contra el gobierno de CC y PP por una gestión «negligente»: se presupuestaron 128.000 euros para festejos y ya se han gastado casi 200.000. La oposición advierte del riesgo de un plan de ajuste financiero.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 03 de diciembre de 2025.
TIJARAFE.- La gestión económica del Ayuntamiento de Tijarafe está bajo la lupa. El Grupo Socialista ha lanzado una dura crítica contra el equipo de gobierno (formado por Coalición Canaria y el Partido Popular) tras el pleno celebrado ayer, acusándoles de «despilfarrar» el dinero público en fiestas y autobombo mientras se descuidan las necesidades reales del municipio.
El portavoz de la oposición, Alejandro Rocha, ha sido contundente al calificar la situación de «pésima gestión». La polémica estalló a raíz de una modificación de crédito aprobada por el gobierno local para tapar los agujeros presupuestarios generados por el exceso de gasto.
Los números rojos de la fiesta
El PSOE ha puesto sobre la mesa las cifras del desfase. Según sus datos, las partidas se han desbordado:
- Fiestas: Se presupuestaron 128.000 euros, pero el gasto real roza ya los 200.000 euros.
- Sonido e Iluminación: De 97.500 euros previstos, se han disparado a 115.000 euros.
- Publicidad: El gasto supera los 40.000 euros, muy por encima de los 28.000 iniciales.
«Lo triste es que gastan el dinero de todos los tijaraferos buscando rédito político y autobombo», lamentó Rocha.
Facturas con «reparos» de legalidad
Pero la denuncia va más allá del gasto: apunta a la forma de hacerlo. Rocha alertó de que gran parte de estas facturas se están pagando con reparos de Intervención, es decir, con advertencias de los técnicos por no cumplir el procedimiento legal.
«Estamos hablando de unos 260.000 euros en facturas (160.000 en fiestas y 100.000 en sonido) que se han tramitado saltándose la Ley de Contratos del Sector Público», advirtió el portavoz, quien teme que esta deriva lleve al Ayuntamiento a un plan de ajuste económico obligatorio.
Para los socialistas, Tijarafe necesita menos «populismo» y más inversión en vivienda, comercio local y sector primario, recordando además su reciente batalla para evitar la privatización del Servicio de Ayuda a Domicilio.



