La gestión de los fondos públicos en San Andrés y Sauces se sitúa en el centro de la polémica. La falta de licitaciones abiertas para servicios municipales previsibles está limitando, según la oposición, la igualdad de oportunidades para las empresas locales y la optimización de los recursos de los vecinos.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 26 DE MARZO DE 2026.
La transparencia en la gestión de los servicios públicos ha vuelto a la agenda política de San Andrés y Sauces. El portavoz del Partido Popular, Israel Martín, ha puesto el foco sobre el uso de la contratación menor, una fórmula legal diseñada para necesidades puntuales y urgentes, pero que, según denuncia, se está convirtiendo en la norma para servicios que son totalmente previsibles y recurrentes.
El conflicto: transparencia frente a adjudicación directa El núcleo de la reclamación reside en la falta de planificación. Según el grupo popular, cuando una necesidad del ayuntamiento es habitual, la ley obliga a realizar procedimientos de licitación pública. Estos concursos son los que garantizan que cualquier empresa o profesional pueda competir en igualdad de condiciones, asegurando además que el municipio obtenga la mejor oferta posible.
Israel Martín advierte que el uso abusivo de los contratos «a dedo» para servicios constantes evidencia una falta de gestión técnica que debe corregirse. «Defender una contratación pública justa es un compromiso con los vecinos y con una gestión responsable de los recursos que son de todos», señala el portavoz.
Exigencia de mayor control Desde la oposición se insta al grupo de gobierno a que planifique las necesidades del municipio con antelación. El objetivo es que los contratos se ajusten a los principios de publicidad y libre concurrencia, evitando que decisiones políticas sustituyan a los criterios técnicos y competitivos que deberían regir la administración local.
Una correcta licitación no solo optimiza el presupuesto municipal, sino que fortalece la confianza de la ciudadanía en sus instituciones al asegurar que cada euro se gestiona bajo la máxima transparencia.



