La Directiva del Club de Lucha San Blas ha roto su silencio ante una situación que califican de «insuficiente e inaceptable». Con solo once luchadas programadas en casa para toda la temporada, el club advierte de que el actual formato de la Segunda Categoría pone en peligro su estabilidad económica, la motivación de sus luchadores y el compromiso con sus patrocinadores.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 9 DE MARZO DE 2026.
VILLA DE MAZO.- La Directiva del Club de Lucha San Blas se ha dirigido a patrocinadores, luchadores y afición para exponer con total transparencia la crítica situación que atraviesan debido al calendario de competición de la presente temporada. Tras reiteradas gestiones ante las federaciones insular y regional, el club ha constatado que el calendario de Segunda Categoría solo les permite disputar once luchadas como locales.
Desigualdad entre categorías y perjuicio económico Desde el club consideran inaceptable un formato que genera una profunda desigualdad respecto a la Primera Categoría, la cual dispone de más de veinte luchadas en casa y acceso a una competición regional abierta. En cambio, en Segunda Categoría, el acceso a la fase regional está limitado únicamente a los dos primeros clasificados de cada isla, lo que reduce drásticamente el número de encuentros y, por ende, los ingresos por taquilla necesarios para sostener el proyecto.
A esta situación se suma la exclusión del Club de Lucha San Blas de la liga interinsular con Tenerife. Según explica la directiva, mientras se ha autorizado la participación de otros clubes como el C.L. Tijarafe y el C.L. Balta Puro Sentimiento, el equipo de Mazo ha quedado fuera «sin una explicación convincente».
Falta de respuestas de los organismos competentes El club denuncia que las respuestas recibidas por parte de las federaciones insular y regional han sido «insuficientes, evasivas y sin asumir responsabilidades». Consideran incomprensible la falta de coordinación entre ambos organismos cuando el objetivo debería ser el desarrollo de la lucha canaria.
Para la directiva, resulta paradójico que los equipos que mejor rinden en la liga insular —quienes terminan en los dos primeros puestos— sean precisamente los más perjudicados al ver reducidas sus oportunidades de competir y generar ingresos en el tramo final de la temporada.
Exigencias para garantizar la continuidad Ante este escenario, el Club de Lucha San Blas ha planteado tres exigencias fundamentales:
- Una planificación con mayor antelación que garantice un número mínimo de luchadas en casa para asegurar la viabilidad de los clubes de Segunda Categoría.
- La ampliación de la participación en competiciones regionales para todos los equipos, eliminando las restricciones actuales.
- Un debate real sobre la estructura federativa para que los clubes tengan una representación adecuada en las decisiones que les afectan directamente.
La directiva concluye reafirmando su compromiso con la defensa de los intereses de sus luchadores y patrocinadores, asegurando que no callarán ante una situación que pone en riesgo el crecimiento de este deporte en el municipio.



