El Museo Insular acogerá desde el 9 de abril la exposición «Flujos Comunes», una muestra que reúne los mejores proyectos de urbanismo del país y abre el debate sobre la transición energética en las islas.
Redacción. El Faro de La Palma, 2 de abril de 2026.
El Museo Insular de La Palma ha sido elegido como la sede de la primera itinerancia de la XVII Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo (BEAU). Bajo el lema «Flujos Comunes», este espacio del Cabildo Insular mostrará, del 9 de abril al 9 de mayo, los trabajos más destacados del panorama nacional realizados entre 2023 y 2024. La muestra no solo es un escaparate de estética, sino una revisión crítica de cómo la arquitectura debe adaptarse a los cambios sociales y medioambientales actuales.
La consejera de Cultura y Patrimonio Cultural, Miriam Perestelo, ha destacado que albergar esta exposición posiciona a la Isla en el ámbito de la cultura nacional. En total, se exhibirán 55 propuestas premiadas que se articulan en torno a cinco ejes que afectan directamente a nuestra sociedad: materiales, personas, energía, datos y medioambiente.
Debates sobre la realidad canaria
Más allá de la exhibición de maquetas y planos, la Bienal traerá a La Palma una jornada de análisis profundo el mismo día de la inauguración. El 9 de abril, de 15:00 a 19:30 horas, se celebrarán dos mesas redondas que conectarán los proyectos nacionales con la experiencia vivida en el territorio canario:
- Territorio en transformación: Un debate sobre vivienda, turismo, gestión del riesgo y resiliencia territorial, temas de vital importancia tras la reciente erupción.
- Energía, dependencia y autonomía: Una reflexión sobre la necesidad de avanzar hacia modelos energéticos descentralizados y renovables, analizando el paisaje insular como una oportunidad para la autosuficiencia.
La exposición, comisariada por Ander Bados y Miguel Ramón, es una iniciativa del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana en colaboración con el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España y la Fundación Arquia. Representa una oportunidad única para que los palmeros conozcan de primera mano las soluciones que la arquitectura ofrece a retos globales como la crisis climática y la vivienda.



