Hasta 13 asociaciones de damnificados denuncian que encargar la formación de autoprotección a INVOLCAN supone una «contradicción» mientras sigan ocultas las actas y grabaciones de la crisis de 2021 en Cumbre Vieja.
Redacción. El Faro de La Palma, 29 de marzo de 2026.
La decisión del Cabildo de Tenerife de otorgar en exclusiva al Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN) la tarea de preparar a la población ante el riesgo volcánico ha reabierto las heridas de la crisis de 2021. Diversas asociaciones de afectados por el volcán Tajogaite consideran que esta medida carece de «legitimidad moral» mientras no se aclare la gestión política y científica realizada en La Palma, la cual califican como un «fracaso estrepitoso».
La asociación Tierra Bonita, junto a otros 12 colectivos vecinales y de damnificados, lamenta que se premie con contratos de formación a una institución que, según denuncian, no evacuó a la población de La Palma antes de la catástrofe ni facilitó la información necesaria sobre las zonas de máximo riesgo. Los colectivos insisten en que «los fracasos no merecen premios, sino reprobación».
La quiebra de la confianza social
El conflicto no solo reside en la gestión técnica del Plan de Emergencias (PEVOLCA), sino en el trato humano recibido por los afectados. Las asociaciones recuerdan los comentarios despectivos realizados en redes sociales por figuras de INVOLCAN hacia los damnificados, empleando términos como «mocosa malcriada», «cretina» o minimizando la tragedia comparándola con otras de mayor magnitud.
Según Tierra Bonita, esta actitud ha generado una desconfianza social que deslegitima a la institución para liderar labores de formación en Tenerife. «Sin credibilidad no hay confianza posible. No podrán recuperarla mientras no se aclare la verdad de lo que pasó en 2021», aseguran desde la asociación, que mantiene acciones judiciales contra el Gobierno de Canarias para acceder a las actas y grabaciones del comité de emergencias que, a día de hoy, siguen ocultas al público.
Una propuesta de formación plural
Ante esta situación, los afectados proponen que la concienciación sobre el riesgo volcánico en Tenerife no sea un monopolio de una sola entidad cuestionada. Sugieren que la formación se abra a otras instituciones cuya credibilidad esté intacta y que se integren perfiles más allá de la vulcanología, abarcando aspectos cruciales para la seguridad de los ciudadanos como el aseguramiento de bienes o la correcta inscripción de propiedades en el Registro y el Catastro.
La reprobación ha sido respaldada por un frente común de colectivos, entre los que se encuentran la Plataforma de Afectados por la Erupción del Volcán Cumbre Vieja 2021, las asociaciones de vecinos de Todoque, La Laguna, Las Manchas, La Bombilla y El Remo, así como plataformas por el precio justo del plátano y Agua para La Palma, entre otras. Para estos grupos, el debate en Tenerife no es solo técnico, sino una cuestión de ética y responsabilidad ante las vidas y el patrimonio de los canarios.



