OPINIÓN · MEMORIA PALMERA
Los pósitos agrícolas de la Villa de San Andrés y de Los Sauces: los bancos de trigo que garantizaron el abastecimiento de un pueblo
Durante más de tres siglos, la Villa de San Andrés y Los Sauces contaron con dos instituciones esenciales para la vida de sus vecinos: los pósitos agrícolas. Por Manuel Marcos Pérez Hernández.
Entre los principales problemas de la sociedad canaria del Antiguo Régimen figuraba el abastecimiento de alimentos. En una economía esencialmente agrícola, la supervivencia de la población dependía de las cosechas y de la capacidad para conservar el grano hasta la siguiente recolección. Incluso en años de buena producción, las necesidades de la población podían superar los recursos disponibles y hacer aparecer el fantasma del hambre.
Para hacer frente a esta realidad surgieron los pósitos agrícolas, instituciones de carácter comunitario donde se almacenaba el cereal para prestar semilla a los labradores y asegurar el abastecimiento a los vecinos en los momentos de mayor necesidad. Administrados por un mayordomo y un depositario nombrados por el ayuntamiento, los pósitos fueron unas de las instituciones sociales más eficaces de Canarias de los siglos XVI al XIX.
La existencia del pósito de la Villa de San Andrés se remonta a fechas muy tempranas. La referencia documental más antigua conocida corresponde a febrero de 1572, cuando Pedro y Diego González reconocen una deuda de tres fanegas de trigo a Miguel Rodríguez, mayordomo del trigo de la Villa.
Los protocolos notariales permiten seguir la actividad de esta institución durante décadas. En 1585, Miguel Rodríguez otorgaba carta de pago a Antón Barreto tras recibir cinco fanegas de trigo. Un año después, en 1586, hubo de acudir a la justicia para reclamar una deuda de 72 reales procedente de trigo entregado «para amasar y panadear».
Los parroquianos de Los Sauces fundaron igualmente su propio pósito en 1602, del que todavía se conservan los libros de cuentas en el Archivo Municipal, junto con los correspondientes al de la Villa de San Andrés. Según el Diccionario Estadístico-Administrativo de Pedro de Olive, en 1862 ambos pósitos disponían conjuntamente de 168 fanegas de grano y 15.894 reales de vellón en metálico.
El Pósito de la Villa de San Andrés estuvo situado en una casona de la calle El Medio. A partir de 1812 fue también Casa Consistorial y cárcel, hasta el traslado definitivo del Ayuntamiento a Los Sauces.
En una escritura de reconocimiento de deuda correspondiente al año 1608 se lee una curiosa referencia topográfica: «Estando en el llano e plasa de la yglesia del señor San Andrés, de la dicha yglesia, para a abaxo, sábado día de San Lucas».


BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES
- Archivo Municipal de San Andrés y Sauces. Libros de los pósitos de la Villa de San Andrés y de Los Sauces.
- Hernández Martín, Luis Agustín. Protocolos de Blas Ximón y de Gaspar Simón (1546-1615).
- Santana Pérez, Germana. Panorama de los pósitos canarios durante el siglo XVII.
SOBRE EL AUTOR
Manuel Marcos Pérez Hernández es colaborador habitual de El Faro de La Palma y autor de la serie «Memoria palmera», dedicada a rescatar la historia de San Andrés y Sauces y del norte de la isla: sus edificios, sus oficios, su emigración y su patrimonio.
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