OPINIÓN · MEMORIA PALMERA
Las escuelas públicas en San Andrés y Sauces durante el siglo XX
La inauguración del Grupo Escolar de San Andrés
Manuel Marcos Pérez Hernández
Hubo un tiempo en que acudir a la escuela suponía para muchos niños y niñas de San Andrés y Sauces recorrer largos caminos desde los distintos pagos del municipio. La construcción de nuevos centros educativos fue, por ello, una de las principales aspiraciones de la sociedad local durante buena parte del siglo XX. La inauguración del Grupo Escolar de San Andrés simbolizó el resultado de décadas de esfuerzo.
A finales de los años veinte, San Andrés y Sauces contaba con seis escuelas públicas de primera enseñanza. Aquella red educativa permitió incrementar la población escolarizada hasta alcanzar 240 alumnos en 1930 y, sobre todo, facilitó que los niños y niñas de los distintos núcleos tuvieran un acceso más cercano a la educación.
Sin embargo, los avances seguían siendo insuficientes. La II República encontró una situación que muchos calificaban de «ciertamente triste», pues el número de escuelas existentes en Canarias estaba todavía muy por debajo de las necesidades reales de la población.
En mayo de 1931, el Ayuntamiento recibió un telegrama del delegado del Gobierno en la isla, solicitando, con carácter urgente, un informe sobre las escuelas necesarias en el municipio. La Corporación propuso la creación de seis nuevas escuelas: dos unitarias en el casco urbano —una de niños y otra de niñas—, dos en Bajamar y otras dos en Lomitos de Abajo, además del desdoblamiento de las escuelas mixtas de Las Lomadas y Los Galguitos.
Finalmente, se crearon dos escuelas en El Cardal, dos en Ramírez y dos en el casco urbano, dos de niños y dos de niñas. No prosperó, sin embargo, el desdoblamiento de las escuelas mixtas de Los Galguitos y Las Lomadas. Gracias a estas actuaciones, en 1932 el municipio contaba ya con doce escuelas y una matrícula de 480 alumnos.
Tres años más tarde, en 1935, funcionaban dos escuelas unitarias de niños y dos de niñas en Los Sauces; una escuela mixta en Garachico (Los Galguitos); una unitaria de niños y otra de niñas en San Andrés; una escuela mixta en Verada de Las Lomadas; y sendas escuelas de niños y niñas tanto en el Cardal como en Ramírez (Bajamar).
Las estadísticas de abril de 1945 reflejan una matrícula de 575 escolares: 309 niños (53,73%) y 266 niñas (46,26%), cifras que ponen de manifiesto el crecimiento experimentado por la enseñanza pública en el municipio.
A mediados del siglo XX comenzó a tomar forma un proyecto mucho más ambicioso: la construcción de grupos escolares modernos y de viviendas para maestros y maestras, aprovechando las ayudas estatales y la colaboración del Instituto Nacional de la Vivienda. Como tantas otras iniciativas de la historia local, el proyecto avanzó lentamente, entre trámites administrativos y limitaciones económicas.
Los nuevos grupos escolares
En 1955 visitó el municipio el arquitecto de Regiones Devastadas, quien planteó la posibilidad de construir un grupo escolar en el solar situado junto a la Plaza de San Andrés, donde anteriormente se encontraba la casa del antiguo Pósito. El ayuntamiento acordó la cesión de una parcela de 900 metros cuadrados y en agosto de 1956, quedó aprobado el proyecto redactado por el arquitecto Santiago Climent, con un presupuesto de 433.194 pesetas.
Un año después se decidió ampliar la actuación con la construcción de dos grupos escolares, en Las Lomadas y Los Galguitos. El presupuesto conjunto ascendía a 1.651.401,77 pesetas.
En la sesión plenaria del 4 de octubre de 1958, el alcalde, don Julián Marante Ridiguez, informó de los proyectos de tres grupos escolares y de las viviendas para maestros. Las obras fueron declaradas de urgencia y se autorizó su contratación. Tras varios años de ejecución, las nuevas escuelas y viviendas de San Andrés quedaron concluidas en 1964 e inauguradas oficialmente al año siguiente.
Un día para la historia
Las fotografías permiten reconstruir aquel momento que quedó grabado en la memoria colectiva de San Andrés.

Presidieron el acto el alcalde, don Rodrigo Martín Martín; el delegado del Gobierno, don Manuel Rodríguez Larubia; el presidente de la Mancomunidad Provincial de Cabildos, señor Galván Bello y el representante de la dirección provincial de educación. La bendición de las instalaciones estuvo a cargo del párroco don Manuel Velázquez Ortega, asistido por el sacristán don Ismael Hernández Martín. Eran maestros de San Andrés doña Carmen María María Hernández Martín, al frente de la escuela de niñas y don Sebastián Díaz Hernández, de la escuela de niños. Ambos permanecerían en sus destinos hasta su jubilación.

La apertura del Grupo Escolar de San Andrés, marcó un antes y un después, en la historia educativa del municipio. A este centro se unirían posteriormente los de Las Lomadas, Los Galguitos, Los Sauces y La Placeta. A partir de la década de 1970, la política de concentración escolar dio lugar a la creación de centros de mayor capacidad, mejor dotados y con más recursos. En esta importante transformación desempeñó un papel determinante el alcalde don Vicente Sanjuan Rodríguez.
Sin embargo, las escuelas unitarias del medio rural han seguido desempeñando, hasta nuestros días, una valiosa función educativa y social, manteniendo viva la presencia de la escuela en los núcleos de población más pequeños.
FUENTES DOCUMENTALES Y DE LAS IMÁGENES
- San Andrés y Sauces…una mirada a su pasado, de José Antonio Batista y Néstor Hernández.
- Actas de Pleno de los años 1956, 1957 y 1958. Archivo Municipal.
- Fotografías: vecinos y vecinas junto a las autoridades durante la inauguración y acto de bendición de los grupos escolares. Fondo Eulogio Hernández y Fernando Fernández. Cedidas por Luis Méndez Pérez y coloreadas por Abraham T. Díaz Abreu.
SOBRE EL AUTOR
- Manuel Marcos Pérez Hernández es colaborador de El Faro de La Palma, donde firma la serie «Memoria palmera», dedicada a la historia, los oficios y las tradiciones del norte de la isla, con especial atención a San Andrés y Sauces.
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Fuente: investigación y texto originales de Manuel Marcos Pérez Hernández, remitidos a El Faro de La Palma.



