OPINIÓN · CRÓNICA
Miradas a una exposición: ‘San José. Arte y devoción en La Palma’
Nuestra colaboradora Belén Lorenzo recorre la muestra ‘San José. Arte y devoción en La Palma’, en la iglesia de Santo Domingo, y encuentra en ella el espejo de su propia paternidad.
Cogió a su hijo en brazos y subió las escaleras que llevan a la iglesia de Santo Domingo. Dejó atrás el cortinaje que da acceso al templo y se adentró junto a él en una muestra diferente, formada por distintas miradas a una misma advocación.
Se acercó a un San José solitario, una talla flamenca del siglo XVI. Recuerda haber visto en la prensa que es una de las más antiguas de Canarias dedicadas al santo. «Alrededor de 1550», lee en la cartela, pero su hijo se revuelve entre sus brazos demandando una total atención. Decide dejarlo en el suelo, donde el pequeño da algunos pasos vacilantes. Empezó a caminar hace poco y aún lo hace de forma insegura, pero la mano de su padre le ofrece la confianza suficiente como para seguir intentándolo.
Avanzan contemplando otro espacio distinto, donde se encuentran representaciones de San José junto al Niño Jesús. Se detienen ante la imagen que habitualmente preside la ermita dedicada al santo en la capital. Se aproximan a ella y la miran frente a frente. Si alguien se fijara en ellos en ese instante, se daría cuenta de que son lo mismo, pero en espejo: un padre que acompaña a su hijo de la mano. Él vuelve a tomar al niño en brazos para que pueda observar mejor. El pequeño señala al Niño Jesús, le hace notar que no lleva chupa. «No, no tiene chupete», le dice el padre para que sepa que ha comprendido el mensaje. «Es mayor, ya no lo necesita».
Se da la vuelta y contempla diferentes imágenes de San José con el Niño en brazos, como las tres esculturas realizadas en Sevilla por Benito de Hita y Castillo en el siglo XVIII. Ve, al fondo, la pintura de Juan Manuel de Silva, un óleo sobre lienzo al que ya no podrá prestar atención.
Hay más personas disfrutando de la muestra, no han querido esperar a los últimos días del verano. «Se parece contigo», le dice una vecina de San Telmo con la que se cruza. Ambos sonríen y se saludan brevemente sin entrar en detalles. Tal vez lo dice por el alboroto que está armando el niño, pero no está seguro.
Antes de salir, echa un vistazo panorámico. Piensa en San José y en él: los dos son padres, pero no biológicos. Ha sido la manera de velar por sus hijos lo que los ha unido a ellos para siempre.
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Los dos son padres, pero no biológicos. Ha sido la manera de velar por sus hijos lo que los ha unido a ellos para siempre
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BELÉN LORENZO
SOBRE LA AUTORA
Belén Lorenzo es colaboradora de El Faro de La Palma, donde firma crónicas de mirada literaria sobre la vida, el arte y la gente de la isla. En sus textos se detiene en lo cotidiano y en los pequeños detalles que, mirados de cerca, cuentan algo más grande.



