LOS MÁRTIRES DE TAZACORTE · VI
Los murales de San Miguel y los versos que mantienen viva la memoria (VI)
El homenaje artístico de Erik Cichosz y la poesía que ha mantenido viva la memoria durante siglos
Los murales de San Miguel

El mejor homenaje artístico a esta gran historia de fe se encuentra en la ampliación de la iglesia de San Miguel de Tazacorte. En la nave moderna aneja al lado de la Epístola, concretamente en la capilla del Rosario, se alza un monumental mural de sesenta y cuatro metros cuadrados, estructurado en cuatro imponentes paneles de cuatro metros por cada lado. Esta ambiciosa obra, un acrílico sobre lienzo encolado, fue un encargo directo al prestigioso artista Erik Cichosz Heuschkel para conmemorar el Quinto Centenario de la Evangelización de La Palma, siendo inaugurada solemnemente en noviembre de 1992 con la presencia del presidente del Gobierno de Canarias y el obispo de la diócesis.

A falta de un título oficial para cada uno de los paneles, su iconografía habla por sí sola a través de una sugerente narrativa visual. El primer lienzo plasma a un colosal arcángel san Miguel que, con sus alas desplegadas en gesto protector, acoge en la bahía de Tazacorte al galeón Santiago y a su comitiva de futuros mártires. El segundo panel evoca la mística visión de santa Teresa de Jesús, mostrando el instante en que uno de los jesuitas —presumiblemente su sobrino— asciende al firmamento desde la inmensidad del océano. En la tercera pieza cobra protagonismo el Cáliz del Presentimiento durante el sagrado momento de la consagración, recreando la premonición mística que tuvo Ignacio sobre su inminente final. Por último, el cuarto lienzo inmortaliza los instantes previos a la tragedia, retratando a los jesuitas capitaneados por Azevedo en el momento de confiar la arqueta de las reliquias a su fiel amigo Melchor de Monteverde. El resultado es una pieza soberbia que los expertos no han dudado en calificar de «lección en muralismo moderno».

A pesar del indudable valor de este conjunto y de que, históricamente, «se trata de uno de los hechos históricos y religiosos más importantes que ha tenido La Palma y Canarias», pervive el eco de un lamento: la dolorosa paradoja de que la gran mayoría de los palmeros y canarios aún ignora los pormenores de esta fascinante crónica de fe, sangre y misterio.
Listado de los mártires
| NOMBRE | MARTIRIO | PATRIA |
|---|---|---|
| 1\. P. Ignacio de Azevedo | Muerto a golpe de espada y lanza | Oporto, Portugal |
| 2\. P. Diego de Andrade | Lanzado vivo al mar con puñaladas | Pedrógão Grande, Portugal |
| 3\. Fr. Antonio Soares | Lanzado vivo al mar con puñaladas | Trancoso, Portugal |
| 4\. Fr. Bento de Castro | Arcabuceado y lanzado vivo al mar | Chacim, Portugal |
| 5\. Fr. Joâo Fernández Torres | Lanzado vivo al mar | Lisboa, Portugal |
| 6\. Fr. Manuel Alvares | Lanzado vivo al mar | Estremoz, Portugal |
| 7\. Fr. Francisco Alvares | Lanzado vivo al mar | Covilha, Portugal |
| 8\. Fr. Juan de Mayorga | Herido y lanzado vivo al mar | Saint Jean Pied-de-Port, Navarra, Esp. |
| 9\. Fr. Esteban de Zudaire | Lanzado vivo al mar | Navarra, España |
| 10\. Fr. Alfonso de Baena | Lanzado vivo al mar con puñaladas | Villatobas, Toledo |
| 11\. Fr. Domingo Fernandes | Lanzado vivo al mar con puñaladas | Borba, Portugal |
| 12\. Fr. Gonzalo Henriques | Lanzado vivo al mar | Oporto, Portugal |
| 13\. Fr. Joâo Fernandes Jorge | Lanzado vivo al mar | Braga, Portugal |
| 14\. Fr. Alejo Delgado | Lanzado vivo al mar | Elvas, Portugal |
| 15\. Fr. Luis Correira | Lanzado vivo al mar | Évora, Portugal |
| 16\. Fr. Manuel Rodrigues | Lanzado vivo al mar | Alcochete, Portugal |
| 17\. Fr. Simâo Lopes | Lanzado vivo al mar | Ourem, Portugal |
| 18\. Fr. Manuel Fernandes | Lanzado vivo al mar | Celorico, Portugal |
| 19\. Fr. Alvaro Mendes | Lanzado vivo al mar | Elvas, Portugal |
| 20\. Fr. Pedro Nunnes | Lanzado vivo al mar | Vila da Fronteira, Portugal |
| 21\. Fr. Luis Rodrigues | Apuñalado y lanzado vivo al mar | Évora, Portugal |
| 22\. Fr. Francisco de Magalhães | Lanzado vivo al mar | Alcácer do Sal, Portugal |
| 23\. Fr. Nicolás Dinis | Lanzado vivo al mar | Bragança, Portugal |
| 24\. Fr. Gaspar Albares | Apuñalado y lanzado vivo al mar | Oporto, Portugal |
| 25\. Fr. Blas Ribeiro | Le destrozaron el cráneo con las empuñaduras de las espadas | Braga, Portugal |
| 26\. Fr. Antonio Fernandes | Apuñalado y lanzado vivo al mar | Montemor-o-Novo, Portugal |
| 27\. Fr. Manuel Pacheco | Lanzado vivo al mar | Ceuta, España |
| 28\. Fr. Pedro de Fontoura | Acuchillado, lanzado vivo al mar | Braga, Portugal |
| 29\. Fr. Simâo da Costa | Decapitado | Oporto, Portugal |
| 30\. Fr. André Gonçalves | Apuñalado y lanzado al mar | Evora, Portugal |
| 31\. Fr. Amaro Vas | Apuñalado y lanzado vivo al mar | Oporto, Portugal |
| 32\. Fr. Diego Pires | Muerto de una lanzada | Nisa, Portugal |
| 33\. Fr. Marcos Caldeira | Lanzado vivo al mar | Villa da Feira, Portugal |
| 34\. Fr. Antonio Correa | Lanzado vivo al mar | Oporto, Portugal |
| 35\. Fr. Fernán Sánchez | Lanzado vivo al mar | Castilla la Vieja, España |
| 36\. Fr. Gregorio Escribano | Lanzado vivo al mar | Logroño, España |
| 37\. Fr. Francisco Pérez Godoy | Apuñalado y lanzado vivo al mar | Torrijos, Toledo |
| 38\. Fr. Juan de Zafra | Lanzado vivo al mar | Jerez de los Caballeros, Badajoz |
| 39\. Fr. Juan de San Martín | Herido y lanzado vivo al mar | Yuncos, Toledo |
| 40\. Fr. Joâo de san Juan Adauto | Lanzado vivo al mar | Norte de Portugal |
El eco de los mártires en el verso clásico y contemporáneo
La gesta y el sacrificio de los religiosos no solo inspiraron crónicas y lienzos, sino que también encontraron un profundo eco en la lírica de su tiempo y de las épocas venideras. La pureza de su entrega quedó inmortalizada en la sutil poesía de la época, de la cual son testimonio excepcional los versos nacidos de la pluma del célebre religioso lagunero san José de Anchieta, quien conoció de cerca el fervor de la misión.
A este homenaje lírico se suma, ya en el siglo XX, la sensibilidad del cronista palmero Félix Duarte, quien en 1958 dedicó un poema para perpetuar la memoria de aquellos hombres que dieron su vida frente a las costas de su isla natal.
1.- «Lo dulce no gustará»
Este poema cobró un significado aún más cercano para la parroquia palmera cuando el entonces obispo de la diócesis nivariense, monseñor Felipe Fernández, decidió rescatarlo y entregarlo en mano a los fieles. El emotivo gesto tuvo lugar durante la solemne festividad de los Mártires, un emotivo 15 de julio de 1997, estrechando una vez más el lazo entre la fe de la isla y el recuerdo de sus beatos.
«Lo dulce no gustará
quien no gusta del acedo,
como Ignacio de Azevedo.
El exceso de amarguras,
que el buen Jesús padeció,
con amor las convirtió
en exceso de dulzuras,
con que al hombre regaló.
Lo uno y otro bebió
Ignacio, que muerto está,
Con muerte que vida da,
porque quien hiel no gustó
lo dulce no gustará.
El trabajo, abatimiento,
dolor, muerte acedos son.
Bebiólos, de corazón,
con excesivo contento,
Ignacio, grande varón.
Si quieres tal bendición,
síguelo con gran denuedo,
porque es justicia y razón,
no tenga consolación
quien no gusta del acedo.
Acevedo acedo queda,
si sacas del medio ve,
porque el acedo fue
para Ignacio viva rueda,
con que se probó su fe.
Su amor perfecto fue
desechando todo el miedo,
pues quien tal ejemplo ve,
firme en sólo Dios su pie,
como Ignacio de Acevedo».
2.- Poema «A Ignacio de Acevedo»
El origen y rescate de esta composición lírica se debe al riguroso estudio titulado Aproximación a la obra literaria de José de Anchieta, realizado por José María Fornell.
Ambos poemas vieron la luz en una edición impresa por el Centro de la Cultura Popular Canaria en 1986, una valiosa joya bibliográfica que posteriormente sería recogida y puesta en valor por el investigador Talio Noda Gómez dentro de las páginas de su reveladora obra, Otra aportación sobre los Mártires de Tazacorte.
«Quiso Dios que diese vida
al enemigo francés
la muerte del portugués.
Con la Virgen en tu mano
¡Oh, Ignacio, varón fuerte\!
peleaste de tal suerte,
que del hereje tirano
triunfaste con tu muerte.
Recibiste, sin moverte,
cruel y mortal herida,
y con tal victoria habida
a ti, su sangrienta muerte
quiso Dios que diese vida.
Jacques Soria te mató
francés cruel y ladrón,
mas tu vida y tu pasión
creemos que le alcanzó
verdadera contrición.
A la fe del corazón
se redujo en la vejez,
porque tú, con oración
ganaste de Dios perdón
al enemigo francés.
Porque tú desde aquel día,
a Jesús crucificado
que, a voces perdón pedía
para el pueblo, que lo había
en el madero enclavado.
Le ruegas, muy inflamado,
porque tu matador francés,
el quiere, por ti aplacado,
que gane vida al culpado,
la muerte del portugués».
3.- «Los Mártires de Tazacorte»
A continuación, incluimos una parte del extenso poema que el cronista Félix Duarte publicó en el Diario de Avisos en 1570:
«¡Mueran, mueran los papistas / que van al Brasil, sin miedo,
a sembrar doctrinas falsas / para alcanzar privilegios\!
Gritó Jacques Soria / Hermanos:
¡Ya se aproximan\! ¡Son ellos\! /clamó Ignacio. ¡qué amargura
hoy en mi espíritu siento\!. / En sus impúdicas manos
nos espera el cautiverio.
¡Si nos abandona el mundo, / y anos amparará el cielo\!.
En el mar fingían las olas / enjambres de mudos besos.
¡Qué clamor de enternidades / sobre los riscos isleños\!
Bajo el filo de las armas / del invasor, sucumbieron
los cuarenta Jesuitas / con la santa cruz al pecho.
Flotaban, sobre las ondas, a la deriva, sus cuerpos
y era cual liturgia fúnebre / la fabla sutil del viento.
Mártires de Tazacorte / porque fuisteis mensajeros
de paz os tributo rosas / en el altar del recuerdo».



Sexta entrega de la serie de José Guillermo Rodríguez Escudero sobre los Mártires de Tazacorte. Continuará.
BIBLIOGRAFÍA
- DUARTE, Félix. «Los Mártires de Tazacorte». Diario de Avisos (Santa Cruz de La Palma, 4 de febrero de 1958).
- NODA GÓMEZ, Talio. Otra aportación sobre los Mártires de Tazacorte. Ayuntamiento de Tazacorte, 1996
LA SERIE · LOS MÁRTIRES DE TAZACORTE
- I. Ignacio de Azevedo, el jesuita que encabezó la expedición hacia el martirio.
- II. La estancia en Tazacorte y la premonición del martirio.
- III. El martirio de los cuarenta jesuitas frente a las costas de La Palma.
- IV. La sombra del corsario: La Gomera, las premoniciones y el nacimiento de una devoción.
- V. Milagros, reliquias y el memorial submarino de los Mártires de Tazacorte.
- VI. Los murales de San Miguel y los versos que mantienen viva la memoria (esta entrega).
- VII. El legado pictórico y la arqueta de las reliquias de los Mártires (próxima entrega).
- VIII. La casulla sagrada y la cruz conmemorativa: el cierre de la memoria (próxima entrega).
SOBRE EL AUTOR
José Guillermo Rodríguez Escudero es historiador y colaborador habitual de El Faro de La Palma. Firma en estas páginas artículos sobre patrimonio, arte y memoria de La Palma.
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